Secretaría de Movilidad de Bogotá

Fuerte agarrón entre secretaria de Movilidad y concejal Fuchi: ella dice sentirse "vulnerada" por grabaciones y él denuncia censura

Polémica por grabaciones en espacios públicos: debate por los límites del control político y el respeto institucional.

(X)Maferoc Secretaria de Movilidad, María Fernanda Ortiz, y concejal Julián Forero 'Fuchi' protagonizaron fuerte cruce en el Concejo de Bogotá por grabaciones en recinto.

Un fuerte cruce de declaraciones se desató entre la secretaria de Movilidad de Bogotá, María Fernanda Ortiz, y el concejal Julián Forero, conocido como "Fuchi", luego de un incidente relacionado con grabaciones realizadas por integrantes del equipo del cabildante.

La controversia escaló rápidamente a redes sociales, donde ambas partes expusieron sus posiciones y elevaron el debate sobre los límites entre el control político, el respeto a los funcionarios públicos y el uso de imágenes en espacios institucionales.

Secretaria dice sentirse expuesta y vulnerada

La primera en pronunciarse fue la secretaria de Movilidad, quien aseguró haber vivido una situación incómoda con integrantes del equipo del concejal.

Según Ortiz, el uso constante de su imagen en videos publicados por el cabildante le ha generado preocupación.

“Hoy viví una situación difícil con el equipo del concejal Fuchi, a raíz del uso reiterado de mi imagen en sus videos, una situación que me hace sentir expuesta y vulnerada”, escribió.

La funcionaria también recordó que detrás de su cargo existe una dimensión personal que considera debe ser respetada.

“Detrás de esta funcionaria hay una mujer, una mamá de dos niñas pequeñas y una persona con sentimientos, responsabilidades y seres queridos que también viven las consecuencias de lo que sucede en el ejercicio de su labor”, expresó.

Advierte sobre episodios de hostilidad

Ortiz aseguró que en varias oportunidades ha enfrentado situaciones de maltrato mientras desarrolla sus funciones en la ciudad.

Por ello manifestó su preocupación frente al impacto que algunos contenidos podrían tener sobre la percepción de los funcionarios públicos.

“La crítica es legítima, la diferencia es necesaria y el debate hace parte de la democracia; pero nada de eso debería convertirse en una excusa para deshumanizar, estigmatizar o poner en riesgo la integridad de otra persona”, señaló.

La secretaria concluyó su mensaje invitando al concejal y a su equipo a trabajar conjuntamente por la ciudad.

“Nuestra ciudad necesita menos confrontaciones y más voluntad de construir; menos señalamientos y más soluciones”, afirmó.

Fuchi responde: “¿Por qué me quieren censurar?”

La reacción del concejal Julián Forero no tardó en llegar.

A través de sus redes sociales, negó haber faltado al respeto a la funcionaria y aseguró que el desacuerdo surgió porque se impidió a su equipo realizar grabaciones.

“En ningún momento le falté al respeto a la secretaria María Fernanda Ortiz. Cuestioné por qué ella le tiene que prohibir a mi equipo grabar en el recinto si el Concejo de Bogotá es un lugar público al cual asisten medios de comunicación, influenciadores, asesores y todos graban”, manifestó.

El cabildante aseguró que la discusión está siendo presentada de forma incorrecta.

“¿Por qué me quieren censurar? ¿Por qué desviar mis denuncias a un tema de género cuando lo único que pedí fue respeto hacia mi equipo y atención a las irregularidades y los abusos de los agentes de tránsito?”, cuestionó.

Defiende su labor de control político

Forero sostuvo que sus cuestionamientos hacen parte de las funciones propias de un concejal.

“Cuestionar a una funcionaria y exigirle respuestas por las irregularidades de su entidad no es acoso. Eso se llama control político y para eso me eligieron los ciudadanos”, afirmó.

Además, señaló que continuará realizando monitoreo y denuncias relacionadas con la Secretaría de Movilidad.

“Yo fui elegido para hacer un control político estricto al Sector Movilidad. Eso es parte de mi disciplina, mi carácter y rigurosidad”, aseguró.

Enumeró varias inconformidades con Movilidad

En respuesta al mensaje de la secretaria y a comentarios relacionados con el tema, el concejal presentó un listado de reclamos contra la entidad.

Entre ellos mencionó:

  1. Restricciones para grabar en el recinto.
  2. Supuestas demoras en respuestas a derechos de petición.
  3. Entrega de información que considera incompleta.
  4. Presuntas irregularidades dentro de la entidad.
  5. Denuncias sobre actuaciones de algunos agentes de tránsito.

“No quiera convertir mis denuncias en un escándalo para desviar la atención de lo que está pasando en Movilidad”, afirmó dirigiéndose al alcalde Carlos Fernando Galán.

Galán respaldó a la secretaria y pidió respeto en el debate público

La controversia escaló cuando el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, salió en defensa de la secretaria de Movilidad, María Fernanda Ortiz, y rechazó cualquier forma de agresión o ataque personal contra los funcionarios públicos.

El mandatario aseguró que la crítica y el control político son fundamentales en una democracia, pero señaló que existen límites que no deben cruzarse.

“El control político es fundamental y la crítica siempre será bienvenida. Lo que no podemos normalizar es la descalificación personal, la estigmatización o cualquier conducta que termine afectando la integridad de quienes ejercen funciones públicas”, manifestó Galán.

El alcalde también respaldó el llamado realizado por la secretaria de Movilidad para bajar el tono de la confrontación y concentrar los esfuerzos en resolver los problemas de la ciudad.

“Bogotá necesita debates con argumentos, respeto y propuestas. Las diferencias son legítimas, pero no pueden convertirse en agresiones o ataques personales”, sostuvo.

Las declaraciones fueron interpretadas por el concejal Julián Forero como un intento de desviar la atención de las denuncias que viene realizando sobre presuntos abusos e irregularidades dentro de la Secretaría de Movilidad.

Por eso, el cabildante respondió directamente al mandatario capitalino.

“Alcalde Carlos Fernando Galán, no quiera cambiar el discurso y acomodarse para encochinar mi trabajo y entorpecer mi labor de control político”, escribió Fuchi.

El concejal insistió en que sus cuestionamientos están relacionados exclusivamente con la gestión de la entidad y con las denuncias que ha realizado sobre el comportamiento de algunos agentes de tránsito.

“Cuestionar a una funcionaria y exigirle respuestas por las irregularidades de su entidad no es acoso. Eso se llama control político y para eso me eligieron los ciudadanos”, afirmó.

Con la intervención del alcalde, el debate dejó de ser un enfrentamiento exclusivo entre la Secretaría de Movilidad y el concejal, convirtiéndose en una discusión más amplia sobre los límites entre el control político, el respeto hacia los servidores públicos y la forma como se desarrolla el debate institucional en Bogotá.

Un debate que sigue abierto

El enfrentamiento deja sobre la mesa una discusión que va más allá del episodio puntual: hasta dónde llega el ejercicio del control político y cuáles son los límites del uso de imágenes de funcionarios públicos durante esa labor.

Mientras la secretaria de Movilidad insiste en la necesidad de preservar el respeto y evitar escenarios que alimenten la hostilidad contra los servidores públicos, el concejal Fuchi sostiene que se está intentando restringir una actividad que considera legítima dentro de sus funciones de control político.

Por ahora, la controversia continúa desarrollándose en el escenario público y en las redes sociales, donde ciudadanos han tomado partido por una y otra posición.