CAFAM

$18 millones al día: La fortuna que se le escapa a Movilidad por el desorden en Cafam Floresta

¿Dónde está la autoridad? Exigen operativos constantes para recuperar los andenes de la Floresta.

Google Street View Cafam Floresta

Lo que pasa frente a Cafam Floresta, en el occidente de Bogotá, ya dejó de ser una anécdota y se convirtió en una rutina peligrosa. Los andenes, que deberían ser espacio exclusivo para peatones, hoy funcionan como parqueadero informal de motos y carros, obligando a la gente a bajarse a la vía y a ponerse en riesgo.

La alerta la lanzó la concejal Cristina Calderón Restrepo, quien hizo seguimiento al sector y puso sobre la mesa una cifra que prende las alarmas: hasta $18 millones de pesos diarios podría recaudar el Distrito en multas solo en ese punto, si la Secretaría de Movilidad hiciera cumplir las normas.

El andén que dejó de ser para caminar

En las inmediaciones del centro comercial, el panorama se repite todos los días. Más de 30 motos y varios carros ocupan el andén como si fuera parte del parqueadero del sitio. A eso se suman vendedores informales y equipos de sonido, mientras los peatones esquivan espejos, manubrios y parachoques.

Lo que deberían ver aquí son peatones caminando con tranquilidad, pero lo que encontramos todos los días es esto: motos y carros ocupando el andén”, aseguró la concejal, quien explicó que su equipo estuvo tres días, en horarios distintos, y siempre vio exactamente lo mismo.

Adultos mayores, niños y familias terminan bajándose a la calzada, con el riesgo de ser atropellados, porque el espacio que les corresponde simplemente desapareció.

Las baldosas podotáctiles, bloqueadas

Uno de los puntos más delicados del caso es el bloqueo constante de las baldosas podotáctiles, esas guías en el piso que permiten a las personas con discapacidad visual desplazarse de manera autónoma.

Las motos están tapando las baldosas podotáctiles, que son la guía de las personas ciegas”, denunció Calderón Restrepo. En la práctica, esto significa que quien tiene discapacidad visual pierde su ruta y queda expuesto en plena vía.

Para la concejal, este no es un detalle menor, sino una vulneración directa al derecho a la movilidad segura.

La plata que no entra y el control que no aparece

De acuerdo con los cálculos presentados, cada comparendo por mal parqueo podría sumar una cifra importante al recaudo. Multiplicado por la cantidad de infracciones diarias, el resultado sería $18 millones al día que hoy no se están cobrando.

Sin embargo, la respuesta oficial contrasta con lo que se ve en la calle. “Desde el año pasado radiqué un derecho de petición y la Secretaría de Movilidad respondió que solo se han impuesto 60 comparendos en la zona”, explicó la cabildante.

De esos, 36 fueron por parquear en sitios prohibidos, y aproximadamente el 60 % a motos. Para Calderón, esa cifra es irrisoria frente al desorden diario. “Esto no está ni cerca de ser suficiente y siguen poniendo en riesgo la vida de los bogotanos”, afirmó.

MovilidadCrédito: Colprensa

Ruido, desorden y mensajes equivocados

Al problema del parqueo se suma el ruido excesivo en el andén. En el sector se reportan actividades autorizadas, como jornadas de donación de sangre, con equipos de sonido a alto volumen.

La solidaridad no tiene por qué ser ruidosa”, señaló la concejal, quien pidió respeto por el entorno y por los vecinos.

Para ella, cuando no hay control visible, el mensaje es claro: las normas no importan y el peatón queda de último.

El llamado final

Cristina Calderón anunció que seguirá haciendo seguimiento al punto. “Ordenar el espacio público es proteger a los bogotanos”, dijo, insistiendo en que la Secretaría de Movilidad debe pasar del discurso a la acción.

Mientras tanto, en Cafam Floresta, las motos siguen parqueadas sobre el andén, las guías para personas ciegas siguen bloqueadas y $18 millones diarios se siguen escapando sin que nadie responda. En una ciudad que habla de seguridad vial, el andén sigue siendo el gran olvidado.