Casi tres meses después del accidente que sufrió en un jardín infantil de la localidad de Suba, Jerónimo, un niño de dos años, continúa en proceso de recuperación mientras su familia espera respuestas sobre lo ocurrido y sobre las investigaciones que adelantan las autoridades. El caso fue dado a conocer nuevamente por su madre, Andrea Garzón, en entrevista con Alerta Bogotá 104.4 FM.
De acuerdo con el relato de la madre, el hecho ocurrió el pasado 20 de marzo en el jardín infantil del ICBF La Casita de la Sabiduría, ubicado en el sector de Villamaría. Según la versión entregada por la profesora que estaba a cargo del grupo, el niño se encontraba detrás de ella mientras atendía a otra niña. La profesora habría retrocedido sin darse cuenta de que el menor estaba allí, se enredó con él y terminó pisándole una pierna.
Sin embargo, la familia asegura que todavía tiene varias dudas sobre cómo se produjo la lesión. Garzón explicó que los médicos que han atendido al menor les han manifestado inquietudes sobre la forma en que se habría generado la fractura, por lo que esperan que las investigaciones permitan aclarar lo sucedido.
La familia de Jerónimo dice que aún no recibe respuestas claras
Durante la entrevista en Alerta Bogotá 104.4 FM, Andrea Garzón contó que la familia presentó una denuncia ante el ICBF pocos días después del accidente y que el hospital también reportó el caso. No obstante, asegura que desde entonces la información que han recibido ha sido limitada.
Según explicó, funcionarios del ICBF les realizaron algunas entrevistas relacionadas con el caso y con la verificación de los derechos del menor, pero desde finales de abril no han tenido noticias sobre el avance de la investigación.
La madre también señaló que interpuso una denuncia ante la Fiscalía el pasado 29 de abril. Sin embargo, afirma que el proceso aún no muestra avances visibles para la familia.
“Fiscalía tomó la denuncia desde el 29 de abril, a la fecha tampoco ni siquiera se ha asignado noticia criminal, no hay un proceso de investigación por parte de ellos”, manifestó durante la entrevista.
Garzón aseguró que tampoco han recibido una valoración por parte de Medicina Legal, ya que, según le han informado, primero debe existir una asignación formal del caso por parte de un fiscal.
Jerónimo sigue en proceso de recuperación
La fractura sufrida por Jerónimo obligó a que permaneciera inmovilizado durante más de dos meses. Durante ese tiempo estuvo enyesado desde el pecho hasta parte de una de sus piernas y requirió atención médica constante.
Aunque actualmente ya no tiene el yeso, su recuperación todavía está lejos de terminar. Su madre explicó que el menor perdió fuerza muscular por el tiempo que permaneció acostado y que ahora debe comenzar un proceso de rehabilitación para recuperar movilidad.
“Él nos quedó postrado en cama dos meses largos. Ya no tiene el yeso, pero continúa en cama porque, a raíz de la pérdida muscular, no puede caminar. Debe empezar terapias donde va a comenzar a gatear y prácticamente arrancar desde ceros”, afirmó.
Garzón también explicó que, según los especialistas, una de las piernas del niño quedó aproximadamente un centímetro más corta que la otra. Por esa razón, deberá seguir bajo observación médica durante los próximos años para evaluar cómo evoluciona su crecimiento.
Además de las dificultades físicas, la familia señala que el accidente afectó otros procesos que el menor ya había comenzado a desarrollar. Entre ellos, mencionó el control de esfínteres, que tuvo que interrumpirse debido a las condiciones en las que permaneció durante su recuperación.
Cuestionan la atención del jardín después del accidente
Otro de los aspectos que preocupa a la familia tiene que ver con lo ocurrido inmediatamente después del accidente. Andrea Garzón aseguró que no se solicitó una ambulancia y que tampoco se activó la póliza de seguros que, según indicó, tienen este tipo de instituciones para atender situaciones de emergencia.
Según relató, cuando el padre del niño llegó al jardín para recogerlo tuvo que regresar a su vivienda para buscar documentos, pañales y otros elementos antes de trasladarlo a un centro médico. Finalmente, el ingreso a la clínica se realizó por medio de la EPS.
“No se llamó ambulancia, no se activó la ruta que deben seguir estos institutos, que es la activación de la póliza. El ICBF cuenta con unas pólizas para estas unidades de servicio y no se activó”, afirmó.
La madre explicó que, debido a esa situación, la familia ha tenido que asumir directamente los gastos relacionados con el tratamiento, incluyendo consultas médicas, medicamentos, exámenes y terapias.
La familia sigue esperando el resultado de las investigaciones
Andrea Garzón aseguró que ha acudido a diferentes entidades para buscar información sobre el caso y conocer el estado de los procesos. Sin embargo, sostiene que hasta el momento no ha recibido respuestas concretas.
También indicó que la docente involucrada habría sido suspendida mientras se adelantan las investigaciones correspondientes. Entretanto, el jardín infantil continúa prestando servicio con normalidad.
“Lo más triste es que no tenemos respuestas. En este momento no tenemos ningún tipo de respuesta”, expresó durante la conversación con Alerta Bogotá 104.4 FM.
* Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de Alerta.