Aeropuerto El Dorado

Hay avance en negociación con taxistas del aeropuerto El Dorado; esta vez no protestan solo por las aplicaciones

Los bloqueos que se producen esporádicamente en el aeropuerto El Dorado esta vez no ocurrieron exclusivamente contra las plataformas de transporte, sino por algo mucho más complicado.

Colprensa Imagen de referencia

Constantes manifestaciones de taxistas se registraron este 8 y 9 de abril en Bogotá. Los conductores, en su mayoría pertenecientes a la compañía Taxi Imperial, protagonizaron bloqueos en los accesos a la terminal, motivados por una serie de inconformidades relacionadas con las condiciones del servicio, la competencia en el transporte y decisiones regulatorias que, según los voceros del gremio, afectan directamente su actividad económica.

A lo largo del miércoles, los bloqueos fueron intermitentes y causaron sendos trancones en la tarde, pero en la noche la situación derivó en violentos disturbios con la intervención del escuadrón antidisturbios UNDMO.

La mañana del jueves la tensión se mantenía en las mismas puertas de acceso al aeropuerto, donde un buen número de transportadores permanecían apostados. La amenaza de nuevos bloqueos permanecía latente y, aunque no se materializó como el día anterior, sí significó una alteración en el tránsito debido a la cantidad de taxis y personas apostadas a manera de plantón en la mayoría de carriles.

Por qué protestan los taxistas en El Dorado de Bogotá

En Alerta Taxíviris, de Alerta Bogotá, uno de los voceros de la protesta explicó que el principal detonante de la movilización es lo que consideran un desequilibrio en las condiciones de competencia frente a las plataformas digitales de transporte. En ese sentido, señaló que los conductores de taxi están obligados a cumplir con una serie de requisitos legales, técnicos y financieros que no se exigen con la misma rigurosidad a otros actores, que denominan como ilegales.

Según indicó, esta situación ha generado una reducción en los ingresos de los taxistas, lo que ha impactado la sostenibilidad de su labor diaria. En su intervención, aseguró que el gremio ha venido insistiendo en la necesidad de que las autoridades establezcan reglas claras para todos los prestadores del servicio de transporte individual.

El vocero también manifestó que otra de las razones que llevó a los bloqueos es la falta de respuestas concretas por parte de las entidades competentes frente a solicitudes que, según dijo, han sido presentadas en diferentes espacios de diálogo. Explicó que los conductores han participado en reuniones y mesas de trabajo, pero consideran que no se han materializado soluciones que atiendan sus preocupaciones.

En medio de la entrevista, detalló que la decisión de bloquear puntos estratégicos como el acceso al aeropuerto no fue tomada de manera improvisada, sino como una medida de presión para visibilizar la situación. Indicó que el gremio buscaba llamar la atención de las autoridades y generar un espacio de negociación directa.

Asimismo, el vocero se refirió a las condiciones operativas del servicio, mencionando aspectos como el costo de los combustibles, el mantenimiento de los vehículos y el pago de cupos o afiliaciones a empresas de transporte. Señaló que estos factores inciden en la rentabilidad del oficio y que, sin ajustes en la regulación, la situación podría continuar deteriorándose.

En cuanto a los bloqueos, reconoció que estas acciones generan afectaciones a los ciudadanos, especialmente a quienes debían desplazarse hacia el aeropuerto. Sin embargo, sostuvo que se trató de una medida que consideran necesaria para que sus reclamos sean escuchados. Indicó que el gremio es consciente del impacto que estas manifestaciones tienen sobre la movilidad, pero insistió en que buscan soluciones de fondo.

Posible avance en la negociación quedó truncado

El vocero indicó que el gremio de taxistas está dispuesto a continuar en espacios de diálogo con las autoridades, siempre y cuando se avance en compromisos concretos. Indicó que el objetivo de las manifestaciones no es generar afectaciones prolongadas, sino lograr que se atiendan las problemáticas que, según expresó, vienen enfrentando desde hace varios años.

Hacia el mediodía del jueves se produjo un momento de esperanza cuando se confirmó que el gerente Julio Jiménez abandonaría su cargo. Esto fue celebrado por muchos de los presentes, pero la alegría duró poco pues se conoció que el designado en su lugar sería John Jairo Quiroga, al que consideran de la misma línea del gerente anterior. Por eso, el nuevo encargado los instó a dialogar antes que rechazarlo a priori.

Al momento de publicación de este artículo, al mediodía del jueves, continuaban los diálogos entre las partes para buscar un acuerdo y conjurar el paro en el aerouperto.