Carrera Séptima

IDU responde a críticas por la Séptima: reemplazarán 1.500 árboles por más de 4.300 nativos

Vecinos denuncian que la recuperación ambiental de la Séptima tardará diez años. El IDU responde con cifras.

IDU Corredor de la Séptima

¡Agárrese porque se prendió el debate ambiental en el norte de Bogotá y la cosa está candente! La obra de la Carrera Séptima volvió a poner sobre la mesa el choque entre desarrollo vial y protección ambiental. De un lado, ciudadanos que denuncian la tala de árboles; del otro, el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) que dice que el balance final será positivo.

Este rifirrafe tiene nombres propios. Por un lado, el activista Esteban Fonseca , que levantó la voz tras conocer detalles de la intervención. Por el otro, el director del IDU, Orlando Molano, que se fue al terreno a mostrar cifras y defender el proyecto.

Las denuncias: “nos quitan árboles hoy”

El primero en prender el ventilador fue Fonseca, quien reveló respuestas oficiales del IDU a través de un derecho de petición.

Según su denuncia, en el tramo entre las calles 116 y 122 se contempla la tala de varios árboles, lo que generó preocupación en la comunidad.

Van a talar más de una decena… lo más grave es que tardarán más de 10 años en recuperar la cobertura ambiental”, señaló el activista.

Pero el reclamo no quedó ahí. También cuestionó la forma en que se está manejando la obra.

Nos quitan el oxígeno hoy, pero nos prometen árboles en una década”, afirmó.

Además, lanzó críticas sobre el impacto en movilidad y el tema ambiental:

Reconocen que no tienen claro cómo manejar el tráfico… y dicen que no necesitan licencia ambiental”, agregó.

La defensa del IDU: más árboles de los que se quitan

Pero el IDU no se quedó callado. Su director, Orlando Molano, salió con botas puestas y cifras en mano para explicar qué está pasando en el corredor de la Séptima.

Desde el frente de obra, Molano explicó que el proyecto incluye un plan de manejo ambiental que contempla conservación, traslado y compensación de árboles.

Van a ser más de 1.500 árboles de reemplazo, pero se sembrarán más de 4.300”, aseguró.

Es decir, según la entidad, el balance final no sería de pérdida, sino de aumento en cobertura vegetal.

Carlos Fernando Gálan confirma fin de las obras de mantenimiento de la Carrera SéptimaCrédito: Alcaldía de Bogotá

Conservación y traslado: no todos se talan

El director también aclaró que no todos los árboles serán retirados.

Vamos a conservar más de 400 árboles… y alrededor de 600 serán trasladados”, explicó.

Incluso mostró especies que se están protegiendo directamente en obra, como los cauchos sabaneros, que permanecen en conservación.

Esto hace parte de lo que el IDU denomina tratamiento silvicultural, que busca intervenir sin eliminar toda la vegetación.

La apuesta: árboles nativos y conexión ecológica

Otro punto clave en la defensa del proyecto es el tipo de árboles que se sembrarán.

Molano aseguró que no se trata de cualquier especie, sino de árboles nativos como cedros, nogales y mano de oso.

Los reemplazos serán con especies nativas que tengan conectividad con los ecosistemas de los cerros orientales”, explicó.

La idea, según el IDU, es que la nueva arborización esté alineada con la estructura ecológica de la ciudad.

Obra en marcha y varios frentes activos

Mientras el debate sigue, la obra no para. El proyecto de la Séptima está dividido en tres tramos, y actualmente avanza en el primero, entre las calles 99 y 127.

Ya tenemos frentes activos entre la 121 y 119, y entre la 112 y 109… y de aquí a junio tendremos cuatro frentes en obra”, señaló Molano.

Los trabajos incluyen cimentación, construcción de muros de contención y adecuación del terreno.

El debate de fondo: movilidad vs. ambiente

Lo que está pasando en la Carrera Séptima va más allá de una obra puntual. Pone sobre la mesa una discusión que se repite en varias ciudades: cómo avanzar en infraestructura sin afectar el medio ambiente.

Por un lado, los ciudadanos reclaman por la pérdida inmediata de árboles. Por el otro, las autoridades defienden planes de compensación que se verán en el largo plazo.

Lo que viene: seguimiento y control ciudadano

Con este panorama, el proyecto seguirá bajo la lupa de la comunidad, ambientalistas y actores políticos.

Las cifras del IDU prometen más árboles, pero el tiempo será el que determine si esa compensación realmente se materializa en las calles.