El director del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), Orlando Molano, presentó un balance sobre los trabajos que se adelantan para recuperar la malla vial y mejorar la movilidad en Bogotá. Aunque se celebró el cumplimiento de la meta de intervenir cuatro millones de metros cuadrados en vías, espacio público y ciclorrutas, la entidad reconoció que los recursos disponibles no alcanzan para tapar todos los huecos de la ciudad.
“Felices, logramos la meta de cuatro millones de metros cuadrados. Hoy, 26 de diciembre, con el señor alcalde acompañando uno de los frentes de trabajo, tenemos más de mil personas trabajando día y noche. Esta meta se logró con los fondos de desarrollo local, la unidad de mantenimiento y, por supuesto, el IDU”, señaló Molano. Sin embargo, fue claro en advertir que la tarea está lejos de completarse.
Le puede interesar: IDU apretó las tuercas en obra subterránea: dejaría tres carriles mixtos
La meta alcanzada y los recursos disponibles
Según el director, para cubrir todos los huecos y mantener las vías en buen estado se necesitarían cerca de 10 billones de pesos. En contraste, la administración actual cuenta con casi tres billones, pese al aumento del presupuesto en un 40%. “La instrucción del alcalde es que tapemos los huecos de Bogotá. Falta mucho, pero estamos trabajando. No vamos a alcanzar a taparlos todos, los recursos no nos alcanzan”, afirmó.
El esfuerzo realizado hasta ahora refleja un avance importante, pero también evidencia la magnitud del problema. La ciudad requiere inversiones mucho mayores para lograr una cobertura completa y sostenida en el tiempo.
Priorización de vías estratégicas
Ante la falta de recursos suficientes, el IDU explicó que se están priorizando las intervenciones en vías principales e intermedias, especialmente aquellas cercanas a colegios, hospitales y corredores de transporte. El objetivo es reducir riesgos de accidentes y mejorar la seguridad vial en sectores de alta circulación.
“Estamos haciendo un esfuerzo por priorizar aquellos huecos que puedan generar algún tipo de accidente. Vamos a seguir trabajando día y noche, acompañando a más de mil personas que están en esta jornada”, agregó Molano.
Impacto en la movilidad y calidad de vida
El director del IDU subrayó que estas obras no solo buscan mejorar la movilidad, sino también la calidad de vida de los bogotanos. “Esto va a mejorar la movilidad, la seguridad, pero sobre todo la calidad de vida de los ciudadanos. Les ofrecemos disculpas, les pedimos paciencia, estamos haciendo un esfuerzo por tapar estos huecos y vamos a trabajar con el alma por mejorar la ciudad”, expresó.
La intervención de cuatro millones de metros cuadrados es un logro significativo, pero la pelea contra los huecos en Bogotá seguirá siendo un reto de largo plazo. El compromiso del IDU es mantener el ritmo de trabajo y garantizar que las intervenciones realizadas tengan un impacto directo en la seguridad y movilidad de la capital.
Le puede interesar: IDU sacó las cifras y dejó claro su propósito con las obras para el 2026
Un reto que continúa
El balance deja claro que la recuperación de la malla vial es una tarea que excede los recursos actuales. Aunque la administración ha logrado avances importantes, la magnitud del problema exige inversiones mucho mayores. Por ahora, el IDU insiste en que seguirá trabajando día y noche para atender los puntos más críticos y mejorar las condiciones de las vías.
Con este esfuerzo, Bogotá avanza en la lucha contra los huecos, consciente de que la solución definitiva requerirá más tiempo y recursos. La ciudadanía, mientras tanto, deberá tener paciencia y reconocer que la recuperación de la infraestructura vial es un proceso que se construye paso a paso.