Un domiciliario de 21 años denunció haber sido víctima de una agresión verbal y un acto de intimidación mientras realizaba una entrega de comida en el norte de Bogotá.
El hecho ocurrió el viernes en horas de la noche, en inmediaciones de la calle 90 con carrera 11. El caso fue conocido a través de una entrevista concedida al sistema Alerta Bogotá 104.4 FM, donde el joven relató lo sucedido durante su jornada laboral.
De acuerdo con su testimonio, el incidente se presentó hacia las 8:30 de la noche, cuando llegó a entregar un pedido de pizza que había tenido un retraso debido a la alta demanda y a la congestión vehicular propia de un viernes en esa zona de la ciudad.
El domiciliario explicó que ese día debió transportar más pedidos de lo habitual, lo que incrementó el tiempo de entrega, situación que, según indicó, fue informada al llegar al sitio.
Agresión verbal a domiciliario en la calle 90 con carrera 11
El joven señaló que el conflicto inició antes del encuentro presencial, cuando intentó comunicarse telefónicamente con la cliente para anunciar su llegada. Al utilizar el nombre que figuraba en la factura para verificar el pedido, la mujer reaccionó de manera alterada y comenzó a lanzar insultos.
Posteriormente, al encontrarse frente al edificio, la situación se intensificó con nuevas expresiones verbales ofensivas dirigidas al trabajador.
Según el relato entregado, varios vecinos presenciaron el hecho desde sus apartamentos y pidieron a la mujer que ingresara nuevamente al inmueble. Sin embargo, ella permaneció en el lugar mientras continuaban los reclamos.
En un momento de la discusión, la mujer propinó una patada a la moto utilizada para el domicilio, sin causar daños mayores ni lesiones personales, ya que el joven se encontraba detrás del vehículo.
Video viral y nuevos señalamientos contra la mujer
El episodio fue grabado por el propio domiciliario y posteriormente difundido en redes sociales, donde generó múltiples reacciones.
El joven explicó que decidió registrar la situación como una forma de respaldo ante la agresión verbal recibida. En las imágenes se observa parte del intercambio, aunque, según indicó, el origen del altercado se dio desde la llamada telefónica inicial.
Tras la difusión del video, en redes sociales comenzaron a circular otros registros en los que, presuntamente, la misma mujer habría tenido comportamientos similares con empleados de un supermercado del sector.
Sobre estos hechos adicionales, el domiciliario aclaró que no tiene conocimiento directo y que solo se enteró por los comentarios posteriores a la viralización del caso.
Trabajo de domiciliarios y condiciones laborales en Bogotá
El joven explicó que trabaja directamente para una pizzería y no a través de plataformas digitales. Indicó que realiza esta labor para costear sus estudios superiores, los cuales cursa durante el día, mientras trabaja en jornadas nocturnas.
Señaló que, aunque ha enfrentado situaciones de inconformidad por parte de algunos clientes, nunca había vivido un episodio de agresión verbal de esa magnitud.
Respecto al respaldo de la empresa, mencionó que hasta el momento solo ha recibido un mensaje de interés por su estado, sin que exista un pronunciamiento formal. A pesar de lo ocurrido, confirmó que el pedido fue finalmente recibido y que una persona que acompañaba a la mujer entregó una propina, aparentemente con la intención de finalizar el incidente.
El caso ha reabierto el debate sobre el trato hacia los trabajadores de servicios de entrega en Bogotá y las situaciones de riesgo a las que pueden estar expuestos durante el ejercicio de su labor diaria, especialmente en contextos de alta congestión y demanda.