Protestas en Bogotá

Alerta en Bogotá por denuncia de uso de menores en protestas

Autoridades en Bogotá advierten que bandas buscarían poner a menores al frente de protestas en el barrio Samper Mendoza.

Secretaría de Seguridad de Bogotá "Hoy se recibió alerta de la instrumentalización de niños a partir de mañana [lunes] para presionar el levantamiento de los esfuerzos de protección y control", dice la Secretaría de Seguridad de Bogotá

El barrio Samper Mendoza, en el centro de Bogotá, está en el epicentro de una compleja situación de orden público y seguridad ciudadana.

Lo que comenzó como una intervención institucional para frenar la violencia entre bandas ha escalado a una serie de movilizaciones sociales que, según las autoridades, cruzan una línea roja: el uso de menores como escudos o instrumentos de presión política y judicial.

El origen: la violencia de enero

La crisis tuvo un punto de inflexión claro el pasado 22 de enero. Ese día, el sector fue escenario de un ataque con granada, resultado de enfrentamientos entre estructuras criminales que se disputan el control de rentas ilícitas en la zona.

Ese acto de terrorismo urbano no solo puso en riesgo la vida de los residentes, sino que obligó a una respuesta contundente de la Policía Metropolitana de Bogotá y la Alcaldía Mayor.

Desde entonces se activaron dispositivos permanentes de registro, control y patrullaje.

El objetivo principal de la administración ha sido desarticular las bandas responsables del ataque, realizar capturas estratégicas y devolver la tranquilidad a un barrio asfixiado por la delincuencia común y organizada.

Movilizaciones y resistencia a la autoridad

La presencia de la Fuerza Pública no ha sido bien recibida por todos los sectores. Durante la última semana se registraron manifestaciones y movilizaciones en el sector que exigen el levantamiento inmediato de los puestos de control y el retiro de la Policía.

Para las autoridades de seguridad de la ciudad, estas protestas no parecen del todo orgánicas.

Existe preocupación de que los mismos grupos delincuenciales que operan en la zona estén presionando o incentivando estas movilizaciones para "liberar" el territorio y retomar sus actividades criminales sin la vigilancia del Estado.

Alerta máxima: protección de la infancia

El punto más crítico de esta cronología se alcanzó en las últimas horas, tras recibirse alertas de inteligencia que indican un plan para instrumentalizar niños y adolescentes a partir de mañana.

El objetivo de esta estrategia sería colocar a los menores en la primera línea de las protestas para forzar a las autoridades a ceder en sus esfuerzos de control y protección, usando la vulnerabilidad de la infancia como moneda de cambio.

Ante este panorama, la Secretaría de Seguridad, Convivencia y Justicia hizo un llamado urgente al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).

Se solicitó la presencia permanente de equipos de la Defensoría de Familia en Samper Mendoza.

Garantía de derechos

La intervención solicitada al ICBF tiene como fin principal la restitución de derechos de cualquier menor que sea puesto en riesgo en el espacio público.

El Distrito fue enfático: bajo ninguna circunstancia se permitirá que los niños sean utilizados como herramientas de presión por organizaciones criminales o grupos interesados en el repliegue de la autoridad.

La administración de Bogotá reafirma que los controles en Samper Mendoza se mantendrán, pues la prioridad es la protección de los habitantes y el restablecimiento del orden constitucional en el sector.