Emergencias por lluvias

Cundinamarca se mantiene en alerta por invierno: 9 municipios, los más graves

La emergencia por lluvias persiste en Cundinamarca, con múltiples daños y pérdidas.

Foto: Bomberos de Cundinamarca, en Facebook Bomberos Cundinamarca siguen atendiendo emergencias por lluvias

Sigue la emergencia en varios municipios del departamento de Cundinamarca por las fuertes lluvias que se han presentado en los últimos días, con daños materiales, pérdidas humanas y la constante amenaza de deslizamientos e inundaciones.

Los municipios más afectados por el invierno en Cundinamarca

El coordinador del Cuerpo de Bomberos de Cundinamarca, capitán Álvaro Farfán, informó que municipios como El Colegio, La Mesa, Anolaima, Cajicá, Arbeláez, Villagómez, Viotá, Yacopí y Pacho son los más afectados por las lluvias de los últimos días.

Para el capitán Farfán, estas lluvias han sacudido varios municipios de Cundinamarca en las últimas jornadas, lo que confirma la vulnerabilidad de la región ante eventos climáticos extremos.

Esta fragilidad de las características naturales de varias zonas del departamento ha servido de pretexto para reflexionar sobre la importancia de la prevención y la preparación comunitaria frente a los diferentes fenómenos naturales.

Por ejemplo, el municipio de El Colegio ha concentrado gran parte de las afectaciones, con reportes de deslizamientos y daños en infraestructuras clave que han complicado la vida diaria de sus habitantes.

Los sectores de Santa Isabel, Prado, Santa Cruz, Pitalá y la vialidad El Prado–La Virginia se han visto gravemente afectados, lo cual resalta la necesidad urgente de implementar planes de contingencia más robustos que garanticen la seguridad y el bienestar de los ciudadanos ante estas eventualidades.

De igual manera, es fundamental que las autoridades locales, junto con organismos de socorro y gestión del riesgo, prioricen la identificación y el fortalecimiento de las zonas más vulnerables de los municipios.

La creciente de la quebrada El Colancho en Anolaima

Señala el coordinador del Cuerpo de Bomberos de Cundinamarca que el municipio de Anolaima, por su parte, experimentó la fuerza inusitada de la naturaleza con la creciente súbita de la quebrada El Colancho.

Fue la respuesta coordinada entre la comunidad y los cuerpos de emergencia la que evitó pérdidas humanas, un hecho que debe reconocerse, pero que también recuerda la delgada línea entre la seguridad y la tragedia.

También destaca el capitán Farfán que la comunicación entre bomberos, cuerpos de rescate y la comunidad ha sido clave para que no se hayan registrado víctimas fatales hasta el momento.

Finalmente, afirma el comandante Álvaro Farfán que la situación que enfrenta actualmente Cundinamarca, ante las fuertes lluvias y sus secuelas, brinda una oportunidad invaluable para aprender y adaptarnos.