En la avenida Boyacá, sector Bavaria, caminar se volvió un deporte extremo. Los andenes están tomados por motos en exhibición, bicicletas parqueadas como vitrinas y vehículos subidos donde no deben, mientras el peatón termina caminando por la ciclorruta, jugándose la vida entre ciclistas y carros. Ante ese desorden repetido, empezó a sonar una propuesta que busca poner orden con ayuda de la gente.
La idea la puso sobre la mesa el concejal Juan David Quintero , quien habló de una “Denuncia Ciudadana Efectiva”: que las fotos y videos tomados por ciudadanos sirvan como prueba para imponer comparendos a quienes invadan el espacio público, tal como hoy funcionan las fotomultas, pero con el ojo del peatón.
Bogotá Camina Segura: la propuesta para poner orden
El borrador del Proyecto de Acuerdo “Bogotá Camina Segura” plantea cambios concretos para atacar el problema de raíz. El primer punto es reconocer la evidencia digital ciudadana: imágenes captadas desde una aplicación oficial podrían ser material probatorio para sancionar la invasión de andenes y zonas peatonales.
El segundo punto apunta directo al comercio. Si la invasión del andén es producto de una actividad comercial —como exhibir motos o bicicletas en Bavaria—, la sanción no sería solo para el vehículo: el establecimiento recibiría la multa y podría enfrentar suspensión temporal de la actividad si reincide.
El tercer frente declara corredores prioritarios como Zonas de Cero Tolerancia: la Av. Boyacá, la Autopista Norte y la Calle 13. Allí, la invasión del espacio público tendría control permanente y sanción inmediata.
La denuncia que encendió el debate
Quintero fue directo al describir lo que pasa en Bavaria:
“En la Av. Boyacá, sector Bavaria, los comerciantes se tomaron los andenes para exhibir motos y bicicletas. Los peatones ahora deben caminar por la ciclorruta poniendo en riesgo su vida”.
Para el concejal, el problema no es nuevo, pero sí repetido y visible. “Proponemos un Proyecto de Acuerdo para que los ciudadanos puedan usar estas imágenes y así se logre multar a quienes invadan el espacio público”, agregó.
El peatón, el más afectado
La escena es cotidiana: adultos mayores, personas con coche, estudiantes y trabajadores bajándose del andén porque está ocupado por vitrinas improvisadas. El resultado es una ciudad donde el peatón es ciudadano de segunda y la norma se negocia según el afán del negocio.
Vecinos del sector dicen que no se trata de perseguir al comercio, sino de ordenar. “Que vendan, pero sin sacarnos a la calle”, resume uno de los reclamos más repetidos.
Cómo funcionaría la denuncia ciudadana
El modelo propuesto es simple: el ciudadano toma la foto o el video, lo sube a una plataforma oficial, la autoridad valida la evidencia y se impone el comparendo. Si se confirma que la invasión es comercial, la sanción recae sobre el local.
Esto evitaría operativos esporádicos y permitiría control continuo, sin necesidad de tener agentes en cada esquina. En otras ciudades del mundo, esquemas similares han ayudado a reducir la ocupación indebida del espacio público.
¿Apoyo o polémica?
Como era de esperarse, la propuesta genera debate. Algunos comerciantes piden reglas claras y tiempos de adaptación; peatones y ciclistas respaldan la medida y piden que la foto sí valga para que al “vivo” le llegue el comparendo a la casa.
Desde Alerta Bogotá, la pregunta queda abierta para la audiencia: ¿apoya que la comunidad pueda multar con evidencia digital a quienes invaden los andenes? En Bavaria, al menos, muchos dicen que ya es hora de caminar sin miedo y de que el espacio público se respete de verdad.