Mascotas en Bogotá

Dueña de Pato relata cómo encontraron al perrito atado de un árbol en Suba; barullo de Alerta Bogotá habría asustado al secuestrador

Después de publicadas las denuncias en el Noticiero Alerta, advirtiendo a los delincuentes que estaban tras su pista, el animalito apareció en un barrio de Suba.

Pato, un perro de raza pomerania de siete meses, regresó con su familia después de haber sido raptado por desconocidos en el norte de Bogotá. Paula, su dueña, contó en Alerta cómo recibieron la información que permitió encontrarlo y qué ocurrió desde el momento en que una persona se comunicó con ella hasta que llegó nuevamente a su casa.

La recuperación ocurrió después del llamado que Paula había hecho a través del Sistema Alerta para pedir ayuda en la búsqueda de su mascota. Hoy, ya con el alivio de tenerlo de vuelta, contó que recibió un mensaje desde un número que no conocía alrededor de las 9:00 de la mañana.

La persona que se comunicó con ella aseguró haber visto a Pato en un parque y dijo que había confrontado a quien lo tenía. Después de ese encuentro, según el relato que recibió Paula, esa persona habría salido corriendo.

Un mensaje llevó a Paula hasta Aures

Uno de los puntos que Paula confirmó durante la entrevista fue que la familia no tuvo que pagar dinero para recuperar al perro. “No pagamos por recuperar a Pato, sino que lo dejaron para que nosotros fuéramos por él”, afirmó.

El contacto no se quedó solamente en la advertencia. El desconocido le envió a Paula una ubicación por WhatsApp y le indicó dónde estaba el perro. Con esa información, ella se dirigió al lugar acompañada por la Policía de los CAI de Aures y Mazurén.

Cuando llegaron, encontraron a Pato solo: “Fuimos hasta la ubicación y encontramos al perrito en un árbol, amarrado en un árbol, lo habían dejado solita amarrado con su correa”, relató Paula durante la conversación con Alerta.

La mujer que hizo el contacto no entregó su nombre ni otros datos que permitieran establecer quién era. Paula explicó que solamente recibió la ubicación durante un momento y que posteriormente esta fue eliminada: “No sabemos quién nos escribió porque solamente fue un número que antes no nos había contactado, no tenía nombre, no tenía foto y solo dejó la ubicación por WhatsApp por un momento y después la eliminó”, señaló.

Tampoco había ninguna persona en el sitio cuando Paula y los policías llegaron por Pato. De esta manera, la familia pudo recuperar al perro sin que se produjera un encuentro con quien lo había dejado allí.

Pato estaba asustado, pero no presentaba lesiones

El reencuentro estuvo acompañado por la preocupación por el estado en que se encontraba el animal después del tiempo que permaneció separado de su familia. Paula explicó que el veterinario no le encontró señales de daños y recomendó mantenerlo bajo observación durante los siguientes días, especialmente para verificar que disminuyera el estrés que pudo haber experimentado: “Pato estaba asustado, está bastante asustado porque estaba solo, pero ya ayer pues lo revisaron, está saludable, no tiene ninguna dolencia”, explicó.

Después de regresar a casa, la familia también tuvo cuidado con su alimentación. Paula contó que no le dieron inmediatamente una comida completa, sino que comenzaron a darle pequeñas porciones para que su estómago volviera a adaptarse. Principalmente dijo que había empezado a comer zanahorias y arándanos.

Para Paula, en el regreso de Pato tuvieron importancia la difusión del caso y la colaboración de las autoridades. Los amos del perito también denunciaron lo ocurrido ante la Fiscalía, aunque hasta el momento no han recibido información sobre la identificación de las personas que se llevaron al animal.

La familia revisó las cámaras de seguridad de la zona donde ocurrió el hecho, pero Paula señaló que las imágenes disponibles no permitieron obtener información suficiente sobre las personas involucradas o sobre la motocicleta relacionada con el caso.

El regreso de Pato también llevó a Paula y a su novio a modificar la manera en que salen a pasearlo. Aunque continuarán con sus paseos, ahora buscarán otros horarios y lugares para evitar exponerse nuevamente a una situación similar. “Hay un cambio de rutina que vamos a tener que hacer con Pato, con horas distintas de paseo, lugares distintos”, dijo Paula, quien también habló de la sensación de inseguridad que quedó después de lo ocurrido.

La dueña también aprovechó la entrevista para recomendar a otros propietarios estar atentos durante las salidas, especialmente ante la presencia de motos o vehículos que se acerquen de manera sospechosa, y procurar realizar los paseos en lugares iluminados, con presencia de personas y, cuando sea posible, cerca de zonas con Policía.