Ciclorrutas

Vendedores se apoderaron de la ciclorruta: bicicletas hacen maniobras extremas para andar

Denuncian invasión total del carril para bicis en el sector de Tierra Buena.

(X)JD_Quinteror Venta informal en ciclorruta de Bogotá

En el sector de Tierra Buena, los ciclistas ya no pedalean tranquilos: sobreviven. La ciclorruta terminó convertida en un mercado persa, con puestos de venta ocupando el carril exclusivo, y mientras las entidades se pasan la pelota, el biciusuario tiene que hacer malabares extremos para no terminar debajo de un carro.

La denuncia la hizo el concejal Juan David Quintero, quien compartió la denuncia de un ciudadano que grabó la escena y pidió control inmediato. El problema no es nuevo, pero sí cada vez más peligroso: el espacio público del ciclista está invadido y nadie aparece a poner orden.

La ciclorruta dejó de ser ciclorruta

En Tierra Buena, el carril exclusivo para bicicletas ya no cumple su función . Mesas, carretas y mercancía ocupan el espacio, obligando a los ciclistas a salirse al tráfico mixto, frenar de golpe o zigzaguear entre peatones y compradores.

La ciclorruta NO es para venta informal, el espacio público se respeta”, reclamó Quintero, al pedir ayuda urgente. El mensaje es simple: la bici no tiene por dónde pasar.

El peloteo entre entidades desespera

Lo que más piedra le da a la gente es el cruce de excusas. Según la denuncia, Movilidad dice que no puede actuar porque hay mercancía y, por tanto, son vendedores informales. Entonces, la responsabilidad pasa a Gobierno y a la Alcaldía Local de Kennedy. Resultado: nadie actúa y la invasión sigue.

Movilidad no puede retirarlos porque al tener ‘mercancía adentro’ son vendedores informales; eso es competencia de Gobierno y de la Alcaldía Local”, explicó el concejal. En la práctica, el ciudadano queda atrapado entre dependencias.

Venta informal en ciclorruta de BogotáCrédito: (X)JD_Quinteror

Riesgo diario para ciclistas y peatones

La ciclorruta no es un lujo: es infraestructura de seguridad. Al bloquearla, se empuja a los ciclistas a la calzada, donde compiten con motos y carros. Hay frenazos, roces y sustos todos los días.

Vecinos dicen que el punto se volvió un cuello de botella, sobre todo en horas pico. La mezcla de ventas, peatones y bicis crea un caos que pudo evitarse con control oportuno.

¿Quién pone orden?

La pregunta sigue en el aire: ¿quién responde? El llamado es a que Gobierno y la Alcaldía Local lideren un plan que recupere la ciclorruta, reubique a los vendedores y garantice el paso seguro. No se trata de acabar el rebusque, sino de organizarlo sin poner en riesgo vidas.

Quintero fue directo: “Necesitamos más control en la ciclorruta. Así Bogotá no funciona”. Y dejó claro que las localidades no pueden mirar para otro lado.

Qué se necesita ya

  • Desocupación inmediata del carril ciclista.
  • Reubicación concertada de vendedores.
  • Presencia permanente en vía y control.
  • Señalización clara y pedagogía para evitar que vuelva a pasar.

Mensaje final

La bici no puede seguir pagando el precio del desorden. La ciclorruta es para rodar, no para vender. Mientras las entidades se deciden, los ciclistas hacen maniobras extremas para llegar a casa. Kennedy necesita acción ya, porque el espacio público se respeta y la seguridad no espera.