Una granja porcícola ubicada en la vereda Buenos Aires, del municipio de Nilo (Cundinamarca), quedó en la mira de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), luego de que una inspección evidenciara presuntos vertimientos que estaban afectando el suelo y una fuente de agua dentro de un área de conservación ambiental.
Tras la visita técnica, la autoridad ambiental impuso una medida preventiva de suspensión de los vertimientos, al considerar que la disposición de los residuos representaba un riesgo para los recursos naturales de la zona.
El predio donde funciona la explotación porcina está ubicado en un área de conservación y protección ambiental, de acuerdo con el Plan de Ordenación y Manejo de Cuencas Hidrográficas (Pomca) del río Sumapaz, por lo que cualquier afectación adquiere mayor relevancia desde el punto de vista ambiental.
CAR suspendió vertimientos en granja porcícola de Nilo: esto fue lo que encontró
Durante la inspección realizada por el equipo técnico de la Dirección Regional Alto Magdalena, la CAR verificó que en el predio había cerdos de diferentes edades distribuidos en seis secciones de una cochera con piso de concreto.
La revisión permitió establecer que los residuos generados por la actividad estaban siendo descargados sin el tratamiento requerido. Según la entidad, se identificaron dos puntos de vertimiento: uno que llegaba directamente a un cuerpo de agua cercano y otro que era descargado sobre el suelo, muy cerca de los corrales.
La directora regional CAR Alto Magdalena, Camila Velásquez, entregó detalles de lo encontrado durante la diligencia.
"En este predio se observaron dos vertimientos: uno con residuos de orina, alimento, agua y otros desechos provenientes del lavado de los corrales, que eran conducidos por una tubería de 4 pulgadas durante aproximadamente 6 metros y se descargaban directamente en un cuerpo de agua cercano. El otro vertimiento estaba en el suelo, a solo 2 metros de los corrales, y por su olor y características se puede concluir que corresponde a residuos del lavado mencionados".
Con base en estas evidencias, la autoridad ambiental ordenó suspender de manera inmediata las descargas mientras avanza el proceso correspondiente.
¿Qué consecuencias tienen los vertimientos de una granja porcícola sin tratamiento?
La CAR explicó que las aguas residuales provenientes de este tipo de actividades contienen altas concentraciones de materia orgánica, nitrógeno, fósforo y microorganismos patógenos, por lo que su descarga sin tratamiento puede generar importantes afectaciones ambientales.
Entre los principales impactos están la alteración de la estructura del suelo, la pérdida de fertilidad, la acumulación de sales y compuestos tóxicos, además de la reducción de la actividad de microorganismos benéficos que ayudan a conservar el equilibrio natural del terreno.
La entidad también advirtió que, cuando estos residuos llegan a fuentes hídricas, pueden deteriorar la calidad del agua y afectar los ecosistemas que dependen de ella, razón por la cual reiteró la importancia de que las actividades pecuarias cumplan con la normatividad ambiental vigente, especialmente cuando se desarrollan en áreas de especial protección.