Una operación conjunta entre la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y la Policía de Carabineros dejó al descubierto una explotación minera ilegal en zona rural de Soacha. Las autoridades sorprendieron en plena actividad varios frentes de trabajo que extraían materiales de construcción sin cumplir con los requisitos exigidos por la ley.
El procedimiento se realizó en la vereda Panamá, donde técnicos y uniformados hallaron maquinaria pesada operando sin un título minero vigente otorgado por la Agencia Nacional de Minería (ANM), lo que encendió las alarmas por posibles afectaciones ambientales en el sector.
De acuerdo con el reporte oficial, en el lugar funcionaban tres puntos activos de explotación de arena, grava y recebo. En el primero, cuatro volquetas y una retroexcavadora cargaban material mientras era clasificado con zaranda. En el segundo frente, dos cargadores, otra máquina amarilla y un vehículo de carga seguían en plena faena. Un tercer punto también registraba movimiento constante con equipos pesados.
¿Por qué suspendieron una mina en Soacha?
Según explicó César Rico Mayorga, director regional de la CAR en Soacha, la intervención se dio porque la actividad no contaba con el permiso actualizado exigido por la normativa minera del país.
“El proyecto no tiene el título minero vigente que otorga la autoridad competente, por lo que se procedió a suspender de inmediato la operación”, indicó el funcionario, quien además confirmó que la licencia ambiental que tenían databa del año 2003 y ya no estaba en regla.
La medida incluyó la suspensión inmediata de todas las labores extractivas, en aplicación de los principios de control ambiental y coordinación entre entidades. Este tipo de acciones buscan frenar prácticas ilegales que ponen en riesgo los recursos naturales y el equilibrio de los ecosistemas.
¿Qué pasará con los responsables de la explotación ilegal?
Tras la verificación técnica realizada por la CAR, la Policía adelantó los procedimientos correspondientes frente a la maquinaria encontrada en el predio. Además, las personas que estaban operando la mina fueron sorprendidas en flagrancia, por lo que podrían enfrentar procesos judiciales conforme a la legislación vigente.
Las autoridades reiteraron que este tipo de actividades, cuando no cuentan con permisos legales, generan impactos negativos como la degradación del suelo, afectación a fuentes hídricas y alteraciones en el entorno natural.
Con este operativo, la CAR refuerza los controles en zonas donde se han identificado prácticas irregulares, enviando un mensaje claro frente a la explotación ilegal de recursos: sin permisos al día, no hay operación.