La fauna silvestre del Alto Magdalena sigue enfrentando múltiples amenazas, desde la tenencia ilegal hasta el tráfico de especies. Sin embargo, detrás de cada rescate hay un grupo de profesionales, organismos de socorro y ciudadanos que trabajan para devolverles la libertad a cientos de animales que terminan lejos de su hábitat natural.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) entregó un balance positivo sobre las labores adelantadas en municipios como Girardot, Ricaurte, Tocaima y Agua de Dios, donde durante los primeros meses de 2026 se logró el rescate de 122 ejemplares silvestres.
Las acciones fueron lideradas por la Dirección Regional Alto Magdalena de la CAR, entidad que destacó el trabajo articulado con la Policía de Carabineros, los cuerpos de bomberos y la ciudadanía, que ha sido clave para atender emergencias relacionadas con animales en riesgo.
Según la autoridad ambiental, cada caso pasa por un proceso técnico que incluye atención inmediata, valoración médica, rehabilitación y, posteriormente, liberación en zonas estratégicas para garantizar su supervivencia.
¿Qué animales silvestres han sido rescatados en Cundinamarca?
Entre las especies atendidas aparecen reptiles como babillas y boas, además de aves y pequeños mamíferos como zarigüeyas. De acuerdo con la CAR, los municipios con más reportes y atenciones son Girardot, Ricaurte, Tocaima y Agua de Dios.
Camila Velásquez, directora regional CAR Alto Magdalena, explicó que estos resultados reflejan el compromiso institucional con la protección de la biodiversidad en esta zona del departamento.
“Entre las especies más atendidas se destacan reptiles como babillas y boas, aves y pequeños mamíferos como zarigüeyas, especialmente en municipios como Girardot, Ricaurte, Tocaima y Agua de Dios, donde se concentra el mayor número de ingresos”, indicó la funcionaria.
Además, señaló que cada rescate representa una oportunidad para recuperar el equilibrio ambiental en la región.
Uno de los casos recientes que más llamó la atención ocurrió en el municipio de Nariño, donde las autoridades encontraron tres polluelos que permanecían ilegalmente dentro de una vivienda en zona residencial. Gracias a la alerta de la Policía de Carabineros y la reacción del equipo técnico de la CAR, los animales fueron trasladados al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV), donde actualmente reciben atención especializada.
La entidad insistió en que muchas personas todavía desconocen el daño que genera sacar animales de su entorno natural o mantenerlos como mascotas.
“Es fundamental que la ciudadanía entienda que la fauna silvestre no es mascota. La tenencia ilegal no solo pone en riesgo la vida de los animales, sino que afecta gravemente los ecosistemas”, agregó Velásquez.
¿Cómo reportar casos de tráfico o tenencia ilegal de fauna silvestre?
La CAR recordó que la comunidad puede denunciar cualquier caso relacionado con tráfico, comercialización o posesión ilegal de animales silvestres a través de la línea 24/7 de fauna silvestre, habilitada para atender emergencias ambientales.
Precisamente, la rápida reacción de los ciudadanos ha permitido aumentar el número de rescates y salvar la vida de decenas de especies que aparecen heridas, desorientadas o retenidas en condiciones inadecuadas.
Las cifras del Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre evidencian la dimensión del problema. Desde el 1 de enero de 2024 hasta la fecha, el CAV ha registrado 2.272 ingresos de animales. De ese total, 893 fueron liberados y 153 reubicados en espacios aptos para su conservación.
Para las autoridades ambientales, estos números muestran que aún falta fortalecer la cultura de protección de la biodiversidad y aumentar la conciencia ciudadana frente al cuidado de la fauna.
La CAR reiteró el llamado a no comprar animales silvestres, no mantenerlos en cautiverio y reportar inmediatamente cualquier situación sospechosa a las autoridades competentes, ya que muchas de estas especies cumplen funciones fundamentales dentro de los ecosistemas del país.