El tráfico ilegal de fauna silvestre volvió a quedar en evidencia en una de las principales arterias viales del país.
En un puesto de control sobre la Ruta del Sol, 27 polluelos de loros y guacamayas fueron descubiertos cuando eran transportados sin los permisos exigidos por la ley. La rápida reacción de las autoridades permitió su rescate y activó de inmediato los protocolos ambientales para garantizar su supervivencia.
La situación refleja una problemática persistente en Colombia: la comercialización clandestina de especies nativas que, aunque no siempre estén catalogadas en peligro crítico, sí enfrentan una presión constante sobre sus poblaciones naturales.
CAR asume protección de 27 polluelos rescatados en la Ruta del Sol
El procedimiento se realizó en el kilómetro 13 + 200 metros, sector El Koran, en jurisdicción del municipio de Puerto Salgar. Allí, uniformados de la Dirección de Carabineros y Protección Animal de la Policía de Tránsito y Transporte efectuaron la inspección que permitió detectar el traslado irregular de las aves.
Tras el decomiso, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca asumió la protección inmediata de los ejemplares y activó los protocolos técnicos correspondientes.
En total fueron hallados 24 loros frentiamarillos (Amazona ochrocephala) y 3 guacamayas azules (Ara ararauna), todos en etapa de polluelo. Estas especies están incluidas en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), lo que implica que su comercio internacional debe ser estrictamente controlado para evitar afectaciones a sus poblaciones silvestres.
Aunque no fueron extraídas de un área protegida inscrita en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, la captura, transporte y posible comercialización sin autorización constituyen una infracción a la normatividad ambiental vigente en el país.
¿Qué pasará con las guacamayas y loros decomisados por tráfico ilegal?
Una vez oficializado el procedimiento, los polluelos fueron trasladados al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) que la CAR opera en Tocaima. En este espacio especializado, médicos veterinarios y profesionales en manejo de vida silvestre realizaron la valoración clínica inicial.
El informe técnico indicó que los ejemplares presentan condiciones de salud estables. Sin embargo, debido a su corta edad, permanecen bajo observación permanente, con alimentación controlada y seguimiento sanitario, mientras se define su proceso de rehabilitación.
La autoridad ambiental reiteró que continuará con los trámites administrativos y legales correspondientes frente a este caso, como parte de las acciones institucionales para enfrentar el tráfico ilegal de fauna, considerado una de las principales amenazas para la biodiversidad nacional.
El reporte técnico también advierte que, aunque el loro frentiamarillo y la guacamaya azul no están catalogados en riesgo inmediato de extinción, la extracción constante de crías impacta la dinámica reproductiva de las poblaciones en estado natural y altera los ecosistemas de los que hacen parte.
Finalmente, la Corporación hizo un llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier actividad relacionada con la comercialización ilegal de especies silvestres. La participación comunitaria resulta determinante para frenar estas prácticas y proteger el patrimonio natural del territorio.
Este caso en la Ruta del Sol evidencia que los controles siguen siendo fundamentales para impedir que la riqueza biológica del país termine en redes de comercio clandestino.