CAR Cundinamarca

La CAR puso límites a la construcción en Bogotá: reglas claras frenan el cemento

POT bajo la lupa: Los municipios tendrán que ajustar sus planes de ordenamiento con criterios estrictos de cambio climático.

Colprensa/(X)Alfred_Balle Nuevas condiciones para frenar la urbanización descontrolada

Después de años en los que crecer sin control parecía la norma, la CAR Cundinamarca decidió poner orden y arrancar de raíz uno de los problemas más delicados: la urbanización desbordada en zonas rurales y suburbanas. El anuncio lo hizo el director Alfred Ballesteros, quien dejó claro que se acabó eso de construir donde nace el agua o donde debería sembrarse la comida.

La idea no es frenar el desarrollo, sino ponerle reglas claras. O como lo dicen desde la CAR: crecer sí, pero no a costa de los ecosistemas.

Se acabó el desorden: nuevas reglas para construir

El nuevo acuerdo cambia el juego. Durante casi 30 años , muchas zonas rurales terminaron convertidas en proyectos de vivienda sin mayor control, presionando el territorio y afectando áreas clave para el ambiente.

Aprobamos nuevas condiciones para frenar la urbanización descontrolada en zonas rurales y suburbanas”, explicó Ballesteros.

¿Qué significa eso en la práctica?

  • Más requisitos para construir: ya no será tan fácil pedir permiso para urbanizar suelos rurales.
  • Menos densidad de vivienda: se acabó eso de meter urbanizaciones completas en terrenos que no están preparados.
  • Control real del uso del suelo: los proyectos deberán cumplir condiciones ambientales más estrictas.

En otras palabras, el mensaje es directo: no más cemento donde no debe ir.

La prioridad: proteger el agua y el campo

Aquí hay un punto clave que no es negociable: el agua. La CAR dejó claro que este acuerdo busca proteger las fuentes hídricas, los páramos y los suelos agrícolas, que son los que sostienen la vida en Bogotá y la región.

El objetivo es claro: cuidar el agua, los ecosistemas y los suelos agrícolas”, señaló el director de la entidad.

Esto significa que proyectos que antes pasaban sin tanto filtro ahora tendrán que demostrar que no afectan estos recursos, o simplemente no podrán hacerse.

Reglas urbanización rural Bogotá 2026Crédito: (X)Alfred_Balle

Menos casas, más territorio sostenible

Otro cambio fuerte está en la reducción de densidades. En palabras simples: donde antes se pretendían construir muchas viviendas, ahora habrá límites más estrictos.

La idea es evitar que zonas rurales se conviertan en barrios improvisados sin infraestructura, lo que termina afectando no solo el ambiente, sino también la calidad de vida.

Municipios con más herramientas

El acuerdo también le mete la mano a los municipios. A partir de ahora, tendrán más herramientas para ajustar sus Planes de Ordenamiento Territorial (POT) con criterios de cambio climático y sostenibilidad.

El gobernador Jorge Emilio Rey respaldó la medida y explicó su alcance:
Los municipios deberán atender mayores exigencias para poder transformar suelos rurales en suburbanos y adelantar proyectos de vivienda o industriales”.

Esto implica que ya no se puede cambiar el uso del suelo tan fácilmente. Habrá más control y más responsabilidad.

Un frenazo que cambia el futuro del territorio

Lo que hizo la CAR no es menor. Es una decisión que impacta directamente cómo crecerá Bogotá y Cundinamarca en los próximos años.

Durante mucho tiempo, el crecimiento urbano avanzó sin suficiente control sobre el impacto ambiental. Este acuerdo busca poner equilibrio, evitando que el desarrollo termine comprometiendo recursos que no se pueden recuperar fácilmente.