Las quejas de la comunidad terminaron poniendo la lupa sobre un establecimiento comercial del barrio Alto de la Cruz, en la zona urbana de Girardot, Cundinamarca. Los vecinos denunciaron los altos niveles de ruido y la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) llegó al lugar para verificar qué estaba pasando.
Con el apoyo de su laboratorio ambiental, profesionales de la Dirección Regional Alto Magdalena realizaron mediciones y encontraron que el establecimiento estaba generando un nivel de ruido muy por encima del permitido para este sector.
Tras comprobar la situación, la autoridad ambiental impuso una medida preventiva y ordenó suspender de manera inmediata la emisión de ruido que supere los límites establecidos por la normatividad.
Exceso de ruido en Girardot superó los límites permitidos
Durante la visita realizada por la CAR, los equipos especializados registraron una emisión total de ruido continuo de 81,91 decibeles (dB(A)).
La cifra llamó la atención porque el establecimiento se encuentra en un sector clasificado como “de tranquilidad y ruido moderado de zonas residenciales”, de acuerdo con la normatividad ambiental vigente.
Para estos lugares existen límites específicos que deben ser respetados. El máximo permitido es de 65 decibeles durante el día y 55 decibeles en la noche.
En este caso, el registro obtenido por los profesionales de la CAR evidenció un exceso de 16,91 decibeles frente al límite permitido para el sector, situación que llevó a la autoridad a tomar medidas.
Camila Velásquez, directora regional de la CAR Alto Magdalena, explicó que los monitoreos permitieron comprobar técnicamente la situación denunciada por los habitantes.
“Los estándares máximos permisibles de niveles de emisión de ruido son de 65 decibeles en el día y 55 en la noche, y en este caso, los monitoreos de ruido hechos por la CAR permitieron determinar que se estaba sobrepasando ese límite”, señaló la funcionaria.
¿Qué pasa con el establecimiento de Girardot tras la intervención de la CAR?
Luego de verificar el incumplimiento, la CAR impuso una medida preventiva que suspende inmediatamente la emisión de ruido por encima de los niveles permitidos.
La decisión busca frenar la afectación ambiental que estaría generando la actividad comercial y evitar que continúe una situación que puede impactar la tranquilidad de quienes viven en los alrededores.
La Corporación también dejó una advertencia clara: el incumplimiento total o parcial de la medida preventiva será considerado un agravante dentro del proceso de responsabilidad ambiental.
La intervención se produjo gracias a las denuncias de los ciudadanos, quienes alertaron sobre la situación y permitieron que la autoridad ambiental realizara una verificación en terreno.
De esta manera, el caso también sirve como llamado de atención para los establecimientos comerciales ubicados en sectores residenciales de Girardot. Las actividades que generen sonido deben mantenerse dentro de los niveles autorizados para evitar afectaciones a la comunidad y posibles actuaciones de las autoridades.
La CAR recordó, con esta actuación, que las molestias por ruido no son un asunto menor cuando se superan los límites establecidos. En esos casos, las quejas de los habitantes pueden llevar a una revisión técnica y, si se confirma el incumplimiento, a la adopción de medidas por parte de la autoridad ambiental.