Minería ilegal

¡Les cayó la CAR! Frenan cuatro bocaminas que dañaban ríos en Cundinamarca

Los técnicos de la CAR realizaron visitas de seguimiento y encontraron un panorama crítico.

Collage Alerta - X: @Alfred_Balle ¿Qué encontraron en las cuatro minas de carbón de Cundinamarca?

La minería ilegal vuelve a generar preocupación en Cundinamarca. En un operativo de control ambiental, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) suspendió la explotación de carbón en cuatro bocaminas ubicadas en Sutatausa y Lenguazaque, tras encontrar graves afectaciones sobre el suelo, el agua y la flora.

La entidad impuso cuatro medidas preventivas de suspensión inmediata a las actividades de desarrollo, preparación, explotación y mantenimiento que se adelantaban en estos puntos.

Según la autoridad ambiental, las minas funcionaban de manera irregular y no contaban con los instrumentos ambientales requeridos. Durante las inspecciones también se encontraron condiciones que estaban generando deterioro en los ecosistemas de la zona.

La situación encendió las alarmas por la cercanía de estas explotaciones con fuentes hídricas de la subcuenca del río Alto Suárez, donde fueron identificados impactos en la quebrada Palo Blanco y el río Chirtoque.

¿Qué encontraron en las cuatro minas de carbón de Cundinamarca?

Los técnicos de la CAR realizaron visitas de seguimiento y encontraron un panorama crítico en zonas correspondientes a ecosistemas de bosque húmedo montano bajo o andino.

Uno de los principales hallazgos fue la disposición de material estéril directamente sobre la capa orgánica del terreno, sin las adecuaciones técnicas necesarias. Como consecuencia, quedaron sepultadas áreas de pastos, potreros y bosque nativo.

En los puntos revisados también había chatarra y residuos sólidos acumulados, además de materiales almacenados de forma inadecuada sobre el suelo. La autoridad señaló que estas condiciones estaban generando lixiviados relacionados con óxidos de hierro.

El manejo del agua tampoco cumplía con las condiciones requeridas. Las minas carecían de obras de drenaje, cunetas perimetrales y estanques sedimentadores, elementos necesarios para controlar las aguas de escorrentía.

Esta situación facilitaba el arrastre de sedimentos provenientes de la actividad minera hacia las fuentes hídricas. La CAR identificó afectaciones directas en la quebrada Palo Blanco y el río Chirtoque.

Además, los funcionarios encontraron vertimientos de aguas residuales no domésticas y aguas mineras con alta carga de óxidos y pH ácido.

En sectores donde funcionaban talleres y malacates también se evidenció un manejo inadecuado de combustibles, que eran vertidos sin tratamiento sobre pisos en tierra.

¿Qué pasará con las minas suspendidas en Sutatausa y Lenguazaque?

Por los hallazgos, la CAR ordenó detener de inmediato las actividades en las cuatro bocaminas. La entidad anunció que las medidas se mantendrán mientras avanzan las actuaciones correspondientes y se definen las acciones necesarias para recuperar las zonas afectadas.

Entre las exigencias que se contemplan están la recuperación morfológica de los terrenos, el retiro del material estéril de las rondas de protección hídrica y la reforestación con especies nativas.

Julio César Sierra León, director regional de la CAR Ubaté, aseguró que la autoridad continuará ejerciendo control sobre este tipo de explotaciones.

“No toleraremos la actividad minera ilegal que ponga en riesgo la estabilidad ecológica de nuestro territorio”, afirmó el funcionario.

La situación podría complicarse para algunos de los responsables de estas explotaciones. Durante las visitas, los funcionarios encontraron que en algunos puntos se habían incumplido medidas anteriores y se habían desprendido sellos que habían sido instalados por las autoridades.

Este comportamiento constituye un agravante dentro de los procesos sancionatorios ambientales, de acuerdo con lo establecido en la Ley 1333 de 2009.

Con estas acciones, la CAR busca frenar la explotación irregular de carbón y avanzar en la recuperación de los ecosistemas afectados en esta zona de Cundinamarca, especialmente aquellos relacionados con las fuentes hídricas y las áreas de protección ambiental.