Creyó que la noche lo iba a tapar… pero lo que no sabía es que los drones no duermen. En el barrio San Blas, un ciudadano pensó que podía deshacerse de una base cama vieja dejándola tirada en plena calle, como si el espacio público fuera su cuarto de San Alejo. Grave error. La jugadita le salió carísima.
Las cámaras de seguridad del sector y los drones de la Secretaría Distrital de Gobierno lo tenían en la mira. Desde el cielo quedó registrado el momento exacto en que el hombre abandonó el mueble, confiado en que nadie lo estaba viendo. Pero en Bogotá, el que la hace, la paga, y más si ensucia el barrio de todos.
La pillada desde el aire
Según información oficial de la Alcaldía, todo ocurrió en horas de la noche. El sujeto llegó sigiloso, descargó la base cama y se fue como si nada. Pero las imágenes hablaron solas. “En horas de la noche, cámaras de seguridad del barrio San Blas registraron el momento en que este hombre fue identificado arrojando una base cama en el espacio público”, señalaron desde el Distrito.
Al día siguiente arrancó la operación. Con la ubicación exacta del punto, el equipo de Espacio Público, apoyado en drones, reportes ciudadanos y cámaras del sector, inició la búsqueda del responsable.
No se salvó ni escondiéndose
La cosa no fue de un solo día. Durante varias jornadas se hicieron verificaciones en la zona hasta que, con el acompañamiento de la Policía Nacional, las autoridades dieron con la vivienda del infractor. “Tras confirmar los hechos, las autoridades procedieron a imponer el respectivo comparendo por arrojar residuos voluminosos en el espacio público”, explicó la Alcaldía.
Traducido al lenguaje de la calle: le cayó la ley hasta la casa.
El totazo al bolsillo
El castigo no fue solo el oso público. Al ciudadano le impusieron un comparendo por botar residuos voluminosos en vía pública, una infracción que puede salir más cara que haber pedido el servicio especial de recolección.
Y es que en Bogotá botar colchones, camas, sofás o escombros en la calle sí tiene consecuencias. No es solo una falta de cultura, también es una sanción directa al bolsillo.
Tecnología contra la cochinada
Desde la Secretaría de Gobierno fueron claros: el uso de drones y cámaras llegó para quedarse. La idea es cuidar el espacio público y ponerle freno a quienes creen que pueden ensuciar sin consecuencias.
“Este es un llamado a la ciudadanía para cuidar los espacios comunes y evitar este tipo de comportamientos que afectan a toda la comunidad y su bolsillo”, recalcaron.
El llamado a denunciar
Las autoridades también invitaron a la ciudadanía a no quedarse callada cuando vean este tipo de prácticas.
Si usted ve a alguien botando muebles, escombros o basura en la calle, puede denunciar a través de:
- Línea 195, opción 8
- Línea 5, numeral 8 de la Secretaría Distrital de Gobierno
Porque, como bien lo dijo el Distrito y quedó demostrado en San Blas:
la cama es para dormir, no para dejarla tirada en la vía. Y hoy más que nunca, los cochinos no se esconden ni de noche.