Puentes vehiculares de Bogotá

Árbol de durazno nació en la grieta de un puente de Bogotá: lleva dos años luchando

Insólito hallazgo en Bogotá: durazno y chicalá germinan en el concreto de una estructura vial

(F)Como-Ser Buscan forma de trasplantar árbol de durazno

En medio del concreto, el tráfico y unas condiciones que parecen imposibles para el crecimiento de un árbol, un durazno logró germinar en una grieta de un puente vehicular de Bogotá. El particular hallazgo fue registrado en video por un ciudadano sensibilizado con el cuidado ambiental, quien quedó sorprendido al encontrar un ejemplar que habría sobrevivido durante al menos dos años prácticamente sin tierra y soportando temporadas de intenso verano.

El árbol creció en uno de los espacios de unión de la estructura, donde con el paso del tiempo se habría acumulado polvo, pequeños residuos y material suficiente para formar una especie de sustrato. La humedad retenida entre las superficies de concreto habría contribuido también a mantener vivo el ejemplar, aunque será necesario retirarlo para evitar que siga desarrollando sus raíces en un sitio que no ofrece condiciones apropiadas para su crecimiento.

Durazno habría sobrevivido más de dos años entre el concreto

Lo que más llamó la atención fue el tamaño alcanzado por el árbol. El grosor del tallo llevó a estimar que el durazno podría tener entre dos y tres años de desarrollo, un periodo considerable teniendo en cuenta que germinó en una estructura vial expuesta permanentemente a contaminación, cambios de temperatura y pocas posibilidades de acceder a tierra.

“Este verraco ya, por lo menos con ese grosor, ese fuste de madera, lleva por lo menos unos dos años fácilmente o tres años y ha aguantado severos veranos”, explicó quien realizó el hallazgo mientras examinaba la planta.

El ciudadano también intentó determinar cómo retirar el ejemplar sin acabar con su vida. El problema está debajo del concreto: las raíces penetraron profundamente en la estructura, por lo que tirar directamente del tallo podría romperlo y hacer fracasar cualquier intento de trasplante.

Un pequeño chicalá también apareció junto al durazno

La sorpresa no terminó con el árbol de durazno. Durante la inspección también fue identificada una pequeña planta señalada como chicalá, que comenzó a desarrollarse sobre el material acumulado alrededor del primer ejemplar.

“La raíz genera que se acumule más material y después llegan otro tipo de semillas y sale un chicalá”, explicó mientras observaba las plantas que habían conseguido desarrollarse sobre la estructura.

El fenómeno muestra cómo una pequeña concentración de polvo y materia orgánica puede convertirse eventualmente en un punto donde germinen semillas que llegan transportadas por diferentes medios. Sin embargo, un puente vehicular no ofrece las condiciones necesarias para que un árbol pueda alcanzar su tamaño adulto, por lo que mantener allí estas especies no sería una alternativa viable.

Proponen rescatar árboles que nacen en lugares inesperados

A partir del hallazgo surgió una propuesta: intentar rescatar técnicamente aquellos árboles que aparecen espontáneamente sobre infraestructura urbana antes de que sean eliminados durante labores de mantenimiento.

“¿Y si en lugar de retirarlos simplemente buscáramos la manera de rescatarlos y darles una segunda oportunidad, sembrándolos en un lugar donde puedan crecer con libertad?”, plantearon quienes divulgaron el caso.

La dificultad estará en extraer el durazno conservando suficientes raíces para aumentar sus posibilidades de sobrevivir a un traslado. El árbol ya superó uno de los mayores desafíos al mantenerse durante por lo menos dos años en una grieta de un puente vehicular de Bogotá. Ahora, la intención es encontrar la manera de sacarlo del concreto y llevarlo a un espacio donde pueda continuar su crecimiento en condiciones adecuadas.