¡Soacha está pasada por agua, pero la Alcaldía no se quedó mirando! Con botas puestas y sin escritorio de por medio, el alcalde Julián Sánchez “Perico” activó un plan especial de emergencia para atender las inundaciones que tienen a Quintanares y al sector La Esperanza con el agua hasta la cocina.
Las lluvias de las últimas horas no dieron tregua y terminaron reventando la capacidad del alcantarillado, que ya venía cansado y lleno de sedimentos. Resultado: calles convertidas en ríos y casas anegadas. Pero desde temprano, la orden fue clara: nadie se mueve del punto hasta que el agua baje y las familias estén seguras.
Operativo relámpago: Soacha en modo emergencia
El despliegue no fue a medias. En los sectores más afectados están trabajando Bomberos Oficiales, la Defensa Civil, la Oficina de Gestión del Riesgo y la Secretaría de Infraestructura, todos al tiempo, intentando que el sistema de alcantarillado vuelva a respirar.
“Atendemos a esta hora las emergencias ocasionadas por las lluvias en Soacha. Nuestro Cuerpo de Bomberos hace presencia en Quintanares, mientras que Gestión del Riesgo y la Secretaría de Infraestructura intervienen en La Esperanza”, explicó el alcalde Perico.
La idea es sencilla, pero clave: sacar el agua, destapar los tubos y evitar que el problema crezca.
El problema: lluvias más fuertes que los tubos
Según el reporte oficial, las lluvias recientes superaron la capacidad del sistema de alcantarillado, que en varios puntos ya está viejo y lleno de tierra, basura y sedimentos. Eso hizo que el agua buscara salida por donde pudiera… y terminó metiéndose en las casas.
Por eso, además de atender la emergencia inmediata, la maquinaria está trabajando para descolmatar redes, revisar sumideros y evitar que la historia se repita con el próximo aguacero.
Monitoreo 24/7 y presencia en los barrios
Desde la Alcaldía confirmaron que el monitoreo será permanente, día y noche, mientras dure la temporada de lluvias. “Mantenemos monitoreo constante y coordinación activa para responder de manera oportuna en todos los puntos de la ciudad”, señaló el mandatario.
El mensaje para los vecinos es claro: no están solos y la administración está en el territorio, no en el discurso.
Quintanares y La Esperanza, los más golpeados
En estos dos sectores el impacto ha sido mayor. El agua ingresó a viviendas, afectó enseres y dejó a varias familias con pérdidas. Por eso, el operativo se concentra allí, con motobombas, limpieza de redes y acompañamiento a los residentes.
No es hora de guardar el paraguas, pero sí de estar atentos. La recomendación es reportar cualquier nueva afectación, no botar basura a las alcantarillas y seguir las indicaciones de los organismos de emergencia.