Mascotas en Bogotá

Vecina reclamó por desechos de mascotas y dueñas sacaron las garras: terminó golpeada en Bogotá

Mujer denunció haber sido golpeada por dos vecinas en la localidad de Santa Fe, tras reclamar por problemas de convivencia y desechos de mascotas.

Collage Alerta - María Angélica Lizarazo Agresión entre vecinas en Bogotá por desechos de mascotas

Lo que comenzó como un reclamo por problemas de convivencia terminó, según la denuncia, en una violenta agresión dentro de un edificio del centro de Bogotá. Una mujer aseguró que fue atacada por dos hermanas luego de reportar ante la administración varias situaciones relacionadas con el manejo de una mascota y otras conductas que, a su juicio, afectaban la tranquilidad de los residentes.

Los hechos ocurrieron el pasado 30 de julio, hacia las 6:20 de la tarde, en un conjunto residencial ubicado en la localidad de Santa Fe, donde María Angélica Lizarazo afirmó haber sido golpeada con puños, patadas y jalones de cabello cuando descendía por las escaleras de su edificio.

La afectada relató en entrevista con el Sistema Alerta 104.4 FM que tiempo atrás había acudido a la administración para informar presuntos incumplimientos al reglamento de propiedad horizontal. Entre las situaciones que puso en conocimiento estaban inconvenientes relacionados con las zonas comunes y el manejo de una mascota, temas que, según explicó, ya habían generado inconformidad entre varios residentes.

De acuerdo con su versión, al encontrarse con una de las mujeres involucradas, recibió varios insultos por haber presentado esas quejas mediante la administración y no directamente con ellas. Minutos después, la hermana de esa persona salió del apartamento y, presuntamente, inició la agresión física.

La denunciante aseguró que una de las mujeres la sujetó del cabello mientras le propinaba golpes en el rostro y arañazos, mientras la otra le dio varias patadas en diferentes partes del cuerpo. Su esposo, quien ya había bajado algunos pisos, regresó tras escuchar los gritos de auxilio y, según relató, encontró a las dos mujeres atacándola al mismo tiempo.

Incluso afirmó que, después de lograr ponerse de pie, una de las presuntas agresoras la acusó de maltratar a uno de sus perros. Cuando respondió que esa afirmación era falsa y pidió pruebas, recibió una nueva patada en el pecho que la hizo caer por varios escalones.

¿Qué pasó con la denuncia por la agresión entre vecinas en Bogotá?

Tras el altercado, la pareja acudió al CAI del sector y regresó con uniformados de la Policía. María Angélica aseguró que los patrulleros pretendían capturar a las dos mujeres en flagrancia, pero decidió priorizar su atención médica debido a las lesiones que presentaba.

Esa misma noche recibió atención de urgencias y al día siguiente formalizó la denuncia ante la Fiscalía por los presuntos delitos de lesiones personales y calumnia. Además, solicitó la valoración de Medicina Legal y tramitó una medida de protección, la cual, según indicó, ya fue notificada por la Inspección de Policía de Santa Fe.

La mujer manifestó que espera que las autoridades adelanten la investigación correspondiente para establecer responsabilidades y evitar que hechos similares vuelvan a repetirse dentro del edificio.

Problemas por mascotas y convivencia siguen generando conflictos en conjuntos residenciales

Durante la entrevista, María Angélica explicó que los desacuerdos con las residentes surgieron por presuntas conductas que, según ella, afectaban la convivencia. Entre ellas mencionó que la mascota hacía sus necesidades en zonas comunes, que en ocasiones no eran recogidas oportunamente y que también se presentaban inconvenientes con residuos del animal en espacios compartidos.

La denunciante afirmó que esas situaciones fueron reportadas en repetidas ocasiones ante la administración del edificio, la cual habría instalado cámaras de seguridad y adoptado otras medidas para mejorar la convivencia entre los habitantes.

Casos como este vuelven a poner sobre la mesa la importancia de respetar los reglamentos de propiedad horizontal y resolver las diferencias mediante los canales establecidos. Aunque los conflictos entre vecinos suelen originarse por mascotas, ruido o uso de zonas comunes, las autoridades insisten en que ninguna diferencia justifica las agresiones físicas ni los actos de intolerancia.