Conductor de SITP

Pasajero se pegó del timbre y golpeó a conductor del SITP porque no le abrió la puerta del medio para que se bajara

Un operario del SITP terminó agredido cuando un pasajero lo abordó por negarse a abrirle la puerta central.

Camila Díaz - RCN Radio Bus del SITP

Lo que debía ser un trayecto rutinario por las vías de la capital se transformó en una escena de caos y violencia.

Un conductor del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) fue víctima de una agresión física por parte de un usuario, luego de que se negara a cumplir una solicitud que contravenía las normas de seguridad del manual del operario.

El detonante: una petición fuera de norma

El incidente comenzó cuando un pasajero, que según testigos y reportes oficiales no presentaba condición de discapacidad ni movilidad reducida, exigió de manera imperativa que se le permitiera descender por la puerta central del vehículo.

Por diseño y normativa de seguridad, las puertas centrales de los buses zonales están reservadas exclusivamente para facilitar el acceso y salida de personas en silla de ruedas o con movilidad limitada.

Ante la negativa del conductor, quien instó al ciudadano a utilizar la salida trasera como corresponde, el desacuerdo escaló rápidamente de los insultos verbales a la agresión física.

La ira del usuario se desbordó en cuestión de segundos. Testigos presenciales relataron cómo el agresor arremetió contra la integridad del trabajador, propinándole varios golpes antes de que otros pasajeros o las autoridades pudieran intervenir.

"Es inaceptable que seguir las reglas del sistema ponga en riesgo la vida de quienes nos prestan el servicio", afirmó una usuaria que presenció el ataque.

El conductor fue atendido por brigadas de salud para evaluar la gravedad de sus lesiones. Mientras tanto, el agresor huyó del lugar, aunque las autoridades ya trabajan con los registros de las cámaras de seguridad del bus para su identificación.

Respuesta institucional y rechazo absoluto

TransMilenio S.A. emitió un comunicado rechazando categóricamente el suceso. La entidad subrayó que no existe justificación alguna para el uso de la violencia contra el personal que opera el sistema.

  • Llamado a la tolerancia: La empresa hizo énfasis en la importancia de la Cultura Ciudadana para la convivencia en el transporte público.
  • Acciones legales: Se confirmó que el equipo jurídico del sistema acompañará al conductor en la instauración de las denuncias penales correspondientes por lesiones personales.
  • Seguridad: El sistema recordó que las normas de ascenso y descenso no son caprichosas, sino que buscan garantizar la seguridad operativa y prevenir accidentes.

El panorama de la intolerancia

Este evento vuelve a poner sobre la mesa la preocupante vulnerabilidad de los operadores del SITP. Los conductores no solo deben lidiar con el tráfico denso de Bogotá, sino también con una creciente ola de intolerancia que convierte un simple "no" basado en el reglamento en un detonante de violencia.

La administración distrital ha pedido a la ciudadanía denunciar este tipo de actos de inmediato a través de la línea de emergencia 123, recordando que el respeto mutuo es el único camino para que el sistema de transporte sea seguro para todos.