Siembra de árboles

Millonaria siembra de árboles en Cundinamarca busca evitar impactos de El Niño en el agua

La CAR destacó la siembra de más de 1,8 millones de árboles para proteger fuentes hídricas ante la llegada del fenómeno de El Niño.

Collage Alerta - X: @Alfred_Balle Más de 1,8 millones de árboles protegen el agua ante El Niño

La preocupación por una posible temporada de sequías volvió a encender las alertas ambientales en Colombia. Ante los pronósticos que advierten sobre la llegada de un fenómeno de El Niño de gran intensidad, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) destacó una de sus principales estrategias para proteger el recurso hídrico: la siembra de más de 1,8 millones de árboles en zonas de importancia ambiental.

El anuncio fue realizado por el director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, durante la conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente, donde presentó un balance de las acciones de compensación ambiental que se han desarrollado en el territorio.

Según explicó el funcionario, estas iniciativas han permitido recuperar ecosistemas estratégicos y fortalecer áreas fundamentales para la regulación del agua, especialmente en regiones donde existe una alta presión sobre las fuentes hídricas.

Además, recordó que desde agosto de 2025 la entidad adoptó reglas más estrictas para las compensaciones ambientales que deben cumplir empresas, particulares y usuarios autorizados para desarrollar proyectos que generan impactos sobre los recursos naturales.

“Las compensaciones pueden convertirse en una verdadera herramienta de seguridad hídrica para el territorio nacional”, afirmó Ballesteros, al destacar que quienes utilizan un recurso natural también deben contribuir a su recuperación y conservación.

¿Por qué la CAR endureció las compensaciones ambientales?

La decisión de fortalecer estas obligaciones busca garantizar que las medidas de compensación generen beneficios reales para los ecosistemas y no se conviertan únicamente en un requisito administrativo.

De acuerdo con la CAR, los nuevos lineamientos priorizan acciones de restauración en territorios que cumplen un papel clave en la regulación hídrica, la recarga de acuíferos y la conservación de coberturas vegetales.

Los resultados ya comienzan a reflejarse en el territorio. Actualmente, cerca de la mitad de las compensaciones ejecutadas se encuentran en áreas catalogadas con alta y muy alta importancia estratégica para la protección del agua.

La entidad informó que los más de 1,8 millones de árboles sembrados están distribuidos en más de 1.500 hectáreas, con énfasis en la recuperación de ecosistemas transformados y zonas que requieren procesos urgentes de restauración ambiental.

¿Cómo ayudan los árboles a enfrentar el fenómeno de El Niño?

La cobertura vegetal cumple una función esencial durante las temporadas de menor precipitación. Los árboles ayudan a conservar la humedad de los suelos, favorecen la infiltración del agua y contribuyen a mantener el equilibrio de los ecosistemas que abastecen a millones de personas.

Por esta razón, el 70 % de las acciones impulsadas por la CAR se han concentrado en ecosistemas de alto valor ambiental, entre ellos los bosques secos tropicales, los bosques montanos y los bosques húmedos.

Estos espacios naturales no solo son fundamentales para la regulación del recurso hídrico, sino que también sirven de refugio para numerosas especies de fauna y flora, fortaleciendo la biodiversidad de la región.

La estrategia de la autoridad ambiental va más allá de la siembra de árboles. También contempla mecanismos como la restauración ecológica, el control de especies invasoras, los pagos por servicios ambientales (PSA), los bancos de hábitat, la adquisición de predios estratégicos y la construcción de reservorios.

Ballesteros destacó que las recientes disposiciones expedidas por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible fortalecen este modelo de gestión y permiten ampliar las herramientas disponibles para enfrentar los retos climáticos.

“Hoy más que nunca debemos entender que las compensaciones ambientales no son un trámite; son una inversión en resiliencia y seguridad hídrica y una garantía para enfrentar los desafíos climáticos que vienen para Colombia”, concluyó el director de la CAR.

Con la amenaza de un nuevo fenómeno de El Niño en el horizonte, la apuesta de la CAR busca que la restauración ambiental se convierta en una barrera natural para proteger las fuentes de agua y aumentar la capacidad de respuesta de los territorios frente a los efectos del cambio climático.