Fantasmas

La monja de la calle 100 que aterroriza a taxistas en Bogotá: los tiene con el credo en la boca

Conductores nocturnos en Bogotá aseguran que un alma en pena ronda la calle 100.

Imagen creada con inteligencia artificial Nadie la recoge pero igual aparece sentada atrás según relatos de taxistas.

Hablar de fantasmas en Bogotá no es nuevo. Entre chismes de barrio, leyendas urbanas y relatos paranormales, se han tejido historias que, aunque nadie pueda probar del todo, tampoco se logran olvidar. En esta ciudad donde conviven la modernidad y los mitos, hay una que, con el paso de los años, se ha ganado un lugar especial en la memoria popular: la monja fantasma de la calle 100.

La zona de Chicó Norte, conocida por su vida comercial y sus hoteles elegantes, también es escenario de esta historia espeluznante. Pero quienes más la cuentan, con detalle y hasta con temor, son los taxistas que trabajan de noche al cruzar el puente de la carrera Séptima con calle 100.

Hoy por hoy, muchos taxistas siguen evitando el paso por ese puente.Crédito: Imagen creada con inteligencia artificial

¿Qué dicen los taxistas sobre esta monja?

Desde hace varios años, se habla de una mujer vestida con hábito negro que aparece de la nada y alza la mano para pedir un taxi. Según cuentan, esto ocurre sobre todo en las madrugadas, justo en el puente de la Séptima con calle 100. No se trata de una pasajera común: sería un espectro, y quienes se han cruzado con ella lo describen como una experiencia que jamás logran olvidar.

Una de esas historias es la de Galeano Morales, un taxista con años al volante. El conductor le contó a la revista ‘Aló’ que en una noche lluviosa de diciembre, pasó por el puente y notó a la figura en medio de la vía. No se detuvo, pero metros más adelante, cuando ya bajaba por la calle 100, la mujer estaba sentada en la parte trasera del carro. El susto fue tan grande que casi pierde el control del vehículo.

Quienes la han visto coinciden en un detalle clave: si el conductor no se detiene, la monja igual se le monta al carro. Algunos afirman que esto pasa solo si llueve, pero otros aseguran que el clima no importa. Lo que sí es claro es que la aparición ha hecho que más de uno evite esa ruta o incluso piense en dejar el oficio.

¿Qué busca el alma en pena? La leyenda detrás del espectro

Los testimonios cuentan que, una vez dentro del taxi, la monja hace una única solicitud: quiere ir a un convento. Nadie sabe cuál exactamente, ni dónde queda, pero el patrón se repite en cada relato.

El rumor más fuerte dice que la mujer huyó de un convento, pero en su escape fue víctima de una agresión brutal. La asesinaron de forma violenta, y desde entonces, su espíritu estaría vagando con la intención de regresar al lugar del que salió. Su alma, en pena, busca paz. Y el único medio que ha encontrado para intentarlo es subirse a taxis durante la noche.

De redes sociales al relato callejero: el mito se mantiene vivo

Aunque el origen exacto del mito es incierto, los primeros videos en YouTube datan del 2017, y desde entonces, cada tanto aparece un nuevo testimonio. En X hay hilos completos donde la gente asegura haber vivido lo mismo, o al menos, haber oído a alguien muy cercano contarlo con lujo de detalles.

Una usuaria dijo que su papá, también taxista, la vio cuando trabajaba en turno nocturno. Otro escribió que, sin conocer la historia previamente, vivió una experiencia igual a la que después leyó en redes. Todo esto ha alimentado la fama del fantasma, que ya no solo es cuento de taxistas, sino parte del folclor urbano de Bogotá.

Hoy por hoy, muchos taxistas siguen evitando el paso por ese puente, sobre todo si van solos o si ya sienten que les han pasado cosas raras en la ruta. Y aunque nadie puede asegurar que sea verdad, tampoco se atreven a decir que es solo un cuento. Porque en esta ciudad, donde las historias corren más rápido que los carros, la monja de la calle 100 sigue apareciendo, levantando la mano para un viaje que parece no tener fin.