La atención en salud mental ha cambiado con los años, y con esos cambios también quedaron atrás espacios que alguna vez fueron clave para el país. Algunos de esos lugares, hoy en silencio, conservan historias que todavía generan preguntas entre quienes conocen su pasado o se acercan a sus ruinas.
En la vía entre Bogotá y Sibaté, un conjunto de edificaciones abandonadas sigue llamando la atención. Se trata del antiguo hospital neuropsiquiátrico Julio Manrique, un sitio que durante décadas recibió pacientes de distintas regiones y que hoy permanece como un punto donde se cruzan memoria, versiones históricas y relatos que siguen circulando.
¿Qué historia guarda el hospital abandonado de Sibaté?
Según el video del canal de YouTube Pao Pineda Oficial, dedicado a explorar la cultura, la historia y los misterios de Colombia, el antiguo hospital fue construido en 1937 con la idea de atender personas con enfermedades mentales, adicciones y problemas psiquiátricos complejos.
El lugar fue presentado como el sanatorio mental más grande del centro del país. En sus primeros años, el propósito era ofrecer tratamiento, calidad de vida y acompañamiento emocional a quienes llegaban allí por condiciones que requerían atención especializada.
Con el tiempo, el hospital también empezó a marcar la imagen del municipio. De acuerdo con Pineda, la presencia del sanatorio alimentó una estigmatización sobre Sibaté, al punto de asociar al pueblo con expresiones despectivas relacionadas con la enfermedad mental.
¿Por qué cerraron el hospital Julio Manrique?
En el recorrido nocturno realizado, el antiguo complejo aparece deteriorado, con techos caídos, rejas, espacios sellados y zonas donde todavía se distinguen antiguas áreas de servicio, cocina, pasillos y posibles oficinas o consultorios.
La fuente señala que el hospital fue cerrado en 2008, luego de conocerse problemas relacionados con salubridad, abandono de pacientes, deterioro físico de las instalaciones y condiciones humanas que ya resultaban insostenibles.
Para ese momento, cerca de 200 pacientes habrían sido reubicados en nuevos centros de atención ubicados en la entrada de Sibaté. Allí, según el mismo relato, se separó la atención masculina y femenina en espacios como La Colonia y José Joaquín Vargas.
El cementerio dentro del hospital que generó inquietud
Uno de los puntos más sensibles mencionados es la existencia de un cementerio dentro del antiguo hospital. Según la información citada en el video, ese espacio habría sido usado para enterrar pacientes fallecidos dentro del complejo.
La fuente agrega que en 2018 la Contraloría habría identificado este lugar, junto con señalamientos sobre falta de permisos y posibles alteraciones en tumbas.
Durante el recorrido, Paola Pineda también menciona una capilla y una zona que, por su apariencia, podría corresponder al antiguo cementerio. La exploración muestra un lugar oscuro, cubierto de neblina y con estructuras que permanecen cerradas o en alto deterioro.
Otros relatos sobre este espeluznante lugar
La historia del antiguo hospital también ha sido abordada desde el misterio. En el canal de YouTube Conexión Enigma, Howard Gutiérrez presentó varios relatos asociados a Sibaté, sus centros psiquiátricos y experiencias narradas por supuestos testigos.
Explica que en Sibaté existen varios centros psiquiátricos, además del famoso manicomio abandonado. Conexión Enigma se mueve entre testimonios, misterio y narraciones paranormales. Conozca las versiones de personas que aseguran haber vivido situaciones extrañas en la zona, más que como registros institucionales.
Gritos en la madrugada que ponen los pelos de punta
Un vigilante aseguró haber trabajado cerca de un centro clínico de la zona. Según su testimonio, durante sus turnos le advirtieron que no debía dormir ni hacer ruido en ciertas horas de la noche.
El hombre contó que una madrugada escuchó gritos y vio a tres personas arrastrándose cerca de una reja. Al pedir ayuda a otro vigilante, este habría respondido con indiferencia, como si ese tipo de situaciones ya fueran conocidas en el lugar.
El mismo testigo relató que otra noche vio una figura oscura que, según su versión, saltó hasta el techo del centro clínico y corrió por la estructura. Tras escuchar nuevamente los gritos, decidió encerrarse hasta el amanecer y después renunció al puesto.
El relato del hombre que caminaba por la carretera
Otra historia de Conexión Enigma habla de una persona que caminaba de noche por la carretera entre Sibaté y Soacha, sin transporte disponible y rodeada por neblina. En medio del trayecto, según el relato, un desconocido lo llamó por su nombre.
El testigo aseguró que ese hombre le advirtió sobre un peligro en la carretera y le habló de su padre fallecido. Luego, según su versión, vio una silueta parecida a la de su padre entre la neblina, en una experiencia que interpretó como un encuentro espiritual.
La narración agrega que unas motocicletas aparecieron más adelante y que el hombre entendió que podía estar en riesgo. Después, una buseta se detuvo y el desconocido desapareció.
La voluntaria que habló de voces y una capilla
La tercera historia compartida corresponde a una mujer que dijo haber hecho voluntariado en el centro psiquiátrico de la zona. Según su relato, allí conoció a un paciente que le habló de una presencia que supuestamente rondaba la capilla.
La mujer aseguró que empezó a escuchar voces, a sentirse observada y a notar que dos personas la seguían hasta su casa. También relató que un hombre le advirtió que no ingresara a cierto lugar del centro porque, según su versión, allí ocurrían hechos extraños.
En la misma historia, la testigo afirmó haber visto una sombra sobre una edificación y mencionó que algunos pacientes parecían sentirse amenazados por algo que no podían explicar.
Un lugar donde se cruzan memoria, abandono y misterio
El antiguo hospital psiquiátrico de Sibaté sigue generando conversaciones por varias razones. Su historia habla de salud mental, atención institucional, pacientes olvidados, cierres, traslados y cambios en la forma de entender el cuidado.
Al mismo tiempo, los relatos muestran cómo el lugar también alimenta imaginarios populares. Entre ruinas, neblina, capillas, cementerios y testimonios inquietantes, el antiguo sanatorio permanece como uno de los puntos más recordados de Sibaté.