En entrevista con Noticiero Alerta 104.4 FM, Frank Suárez, médico veterinario y propietario de una clínica veterinaria ubicada en el norte de Bogotá, contó cómo una mujer ingresó al establecimiento, esperó el momento en que una de las profesionales salió a almorzar y se llevó un ecógrafo veterinario avaluado en cerca de $30.000.000.
¿Cómo ocurrió el robo?
El miércoles 14 de octubre, hacia las 12:30 del mediodía, una mujer ingresó a una clínica veterinaria ubicada en la avenida carrera Novena con calle 117A, en la localidad de Usaquén, cerca de la Fundación Santa Fe, se hizo pasar por una clienta de la peluquería canina que funciona en el primer piso y se sentó en la sala de espera, donde permaneció cerca de media hora sin levantar sospechas entre los trabajadores.
Como era habitual que los clientes esperaran mientras atendían a sus animales de compañía, nadie sospechó de la mujer, que aprovechó que la profesional encargada de las ecografías salió a almorzar para acercarse al equipo SonoScape, instalado sobre una base y sujeto con tornillos, y desmontarlo en cuestión de minutos.
"Ella timbra y, en la parte de abajo de la clínica, tenemos la peluquería canina. Entonces, ella timbra y se hace pasar como cliente de la peluquería canina, entra con toda tranquilidad y se sienta en la espera de la peluquería. Ahí dura sentada aproximadamente media hora y todos asumimos, pues, cuando vemos una persona ahí que está esperando algo de la peluquería, que pueden ser clientes", relató el veterinario.
Una vez tuvo el equipo en sus manos, la mujer lo guardó en una maleta y se dirigió hacia la salida. Las cámaras de seguridad registraron sus movimientos y también captaron a un hombre que sería su cómplice y habría ayudado a su salida, pues tocó el timbre de la recepción y, cuando le abrieron la puerta, ella aprovechó para salir del establecimiento con el ecógrafo.
"Esta persona actúa con mucha naturalidad y espera el momento indicado, cuando la ecografista sale a almorzar. En ese momento, o sea, en dos minutos, ella entra, desatornilla el ecógrafo que está ajustado a una base y se lo lleva. Tiene un cómplice, como ustedes ven en el video, que timbra y, en el momento en que lo hace, ella logra salir con el ecógrafo metido en la maleta, en cuestión de segundos", explicó Suárez durante la entrevista.
El propietario calcula que el equipo está avaluado en cerca de $30.000.000 e indicó que nunca había visto a la mujer ni al hombre que aparece en las grabaciones. Sin embargo, le llamó la atención la manera en que ella esperó el momento indicado y retiró el dispositivo en poco tiempo, pese a que estaba asegurado con tornillos.
"Pues no, nunca la habíamos visto, nunca nos habíamos percatado de ella ni de su compañero. Lo que sí sabemos es que actúa con mucha naturalidad, como te decía antes, y ya es como si supiera dónde estuvieran las cosas, porque entra, sabe esperar y, en el momento del descuido, es cuando toma la oportunidad de robarse el ecógrafo", agregó.
El veterinario busca recuperar el ecógrafo
Frank Suárez espera que las grabaciones de las cámaras de seguridad ayuden a identificar a las personas que participaron en el hurto y permitan establecer qué ocurrió con el equipo. Además, explicó que revisará los videos de días anteriores para determinar si la mujer había visitado la clínica en otras ocasiones, aunque esta tarea puede tomar tiempo por la cantidad de registros que deben revisar.
Las imágenes corresponden a otro caso ocurrido en agosto de 2026 en la clínica veterinaria Quirur Givet, donde el médico Felipe Borges habría sido víctima del hurto de dos computadores. En el video se observa a una mujer que ingresa al establecimiento y luego sale con una maleta, por lo que los afectados buscan establecer si existe alguna relación entre ambos hechos, mientras esperan que las autoridades avancen en las investigaciones para identificar a los responsables y recuperar los elementos hurtados.