Policía Metropolitana de Bogotá

De Suba a Ciudad Bolívar: estas son las localidades más inseguras que reforzará la Policía en Bogotá

El comandante de la Policía de Bogotá, brigadier general Giovanny Cristancho, mencionó las zonas en las que se reforzará la seguridad en Bogotá.

Luego de ser ratificado al frente de la Policía Metropolitana de Bogotá, el general Giovanni Cristancho dialogó con La FM y explicó cuáles serán las prioridades de la institución durante los próximos meses en la capital, con enfoque especial en fenómenos como el hurto y el microtráfico.

Cristancho aseguró que recibe la ratificación como un voto de confianza, pero también como el inicio de una nueva etapa, y subrayó que uno de los principales retos que tiene la Policía en Bogotá es el hurto a personas. Según explicó, las comunidades le han insistido en la necesidad de poder desplazarse por la ciudad sin ser víctimas de este delito.

Sobre la sensación de algunos ciudadanos de que no hay acciones al respecto, Cristancho explicó que, aunque las estadísticas pueden mostrar resultados, la percepción de inseguridad de los ciudadanos también debe ser tenida en cuenta: “Yo nunca he querido normalizar el hurto a celulares ni el hurto a bicicletas”.

Pero, ¿dónde están los principales focos en los que se concentrarán las operaciones? “Tenemos zonas en Ciudad Bolívar, tenemos zonas en el centro de la ciudad, en Suba, en Rafael Uribe, en Bosa y en Kennedy”, respondió Cristancho.

Ciudad Bolívar, una de las zonas priorizadas por la Policía

Entre las localidades mencionadas directamente por el general se encuentra Ciudad Bolívar, donde la Policía ha definido zonas específicas para concentrar parte de sus acciones contra el microtráfico y las estructuras delincuenciales.

Cristancho explicó que la institución está trabajando mediante análisis criminales y de contexto para establecer un servicio diferencial en determinados sectores. Dentro de esa estrategia, señaló que durante los próximos 90 días se enfocarán en 24 estructuras delincuenciales, con especial atención a organizaciones relacionadas con el Tren de Aragua, el hurto de vehículos y el expendio de estupefacientes.

La relación entre el tráfico de drogas y otros delitos también será prioridad, según explicó. En ese sentido, la actividad de estas estructuras tiene directa relación con hechos como lesiones personales y homicidios, por lo que la estrategia no se limita a perseguir a quienes realizan directamente el expendio.

Centro de Bogotá tendrá atención especial para el microtráfico

El centro de la ciudad también aparece entre las zonas que la Policía tiene identificadas para realizar una intervención focalizada. Cristancho indicó que allí se desarrollan acciones relacionadas con los llamados microterritorios, una estrategia que busca evitar que el expendio de estupefacientes se desarrolle de manera abierta.

“Estamos priorizando algunas zonas con microterritorios para tratar de evitar que el expendio de estupefacientes sea tan descarado”, señaló el comandante.

El general explicó además que la estrategia contempla la coordinación con la Fiscalía para avanzar en la judicialización de las estructuras, desde quienes cumplen funciones de articulación hasta las personas encargadas de distribuir las sustancias. También mencionó investigaciones relacionadas con los cabecillas, lavado de activos y extinción de dominio.

Suba y Rafael Uribe también hacen parte de la focalización

Suba y Rafael Uribe fueron otras de las localidades mencionadas expresamente por el general Cristancho cuando se le preguntó por las zonas que están siendo priorizadas.

El comandante explicó que la selección responde a los análisis realizados por la Policía y a la identificación de sectores donde el expendio de estupefacientes representa un foco de atención. La institución, según indicó, busca intervenir las estructuras que están detrás de estas actividades y no concentrarse únicamente en las personas que realizan la venta en determinados puntos.

En ese sentido, la Policía también contempla acciones de prevención con participación comunitaria para evitar que niños, niñas y adolescentes terminen vinculados a estas redes. Cristancho señaló que, además de la persecución judicial, se requiere acompañamiento en las zonas donde existe presencia de estas estructuras.

Bosa y Kennedy, con problemáticas identificadas

La lista entregada por el comandante incluye también a Bosa y Kennedy. El general explicó que allí también operará una estrategia más amplia que incluye la identificación de estructuras dedicadas a modalidades de hurto como el robo de vehículos, los atracos y el fleteo.

Para los primeros 90 días de esta nueva etapa, la Policía también tiene previsto concentrarse en estructuras relacionadas con homicidios, receptación y otras modalidades delictivas. Cristancho señaló que el objetivo es avanzar en la identificación y captura de las personas que, según los análisis de la institución, están detrás de buena parte de estos delitos.

Zona T y Chapinero contarán con seguridad especial

Aunque no fueron mencionadas como zonas especialmente azotadas por el crimen, el brigadier general mencionó una estrategia diferente para atender conflictos de convivencia y situaciones que no necesariamente requieren una intervención policial especializada. Para ello, en sectores como la Zona T, en Chapinero, ya funcionan gestores del orden vinculados a la Alcaldía y la Secretaría de Seguridad.

Estos funcionarios intervienen en situaciones que pueden resolverse mediante diálogo y pedagogía, como conflictos entre ciudadanos o determinadas contravenciones. Para el comandante, este tipo de mecanismos permite que los policías puedan concentrarse en la persecución de las estructuras delincuenciales.

“Al momento que ellos puedan mitigar esos motivos de policía, esas contravenciones que puedan ellos hacerlas, pues nosotros vamos a enfocarnos en la persecución de los delincuentes”, explicó.

Cristancho también reconoció que Bogotá enfrenta una limitación en materia de personal. Según sus declaraciones, actualmente la ciudad cuenta con 17.000 policías, mientras que, de acuerdo con su apreciación, se requerirían al menos 24.000 para alcanzar el ideal.

Al hablar de sus objetivos personales para Bogotá, resumió una de sus principales metas en la reducción de delitos que afectan cotidianamente a los ciudadanos: “Yo sería feliz sacando eso”, dijo al referirse a la posibilidad de que algún día no se registre un solo hurto de vehículos en la ciudad y que disminuyan los robos de celulares, especialmente en TransMilenio.