Autoridades confirmaron el hallazgo de un dron acondicionado con explosivos en la localidad de Kennedy, en el suroccidente de Bogotá.
Según fuentes oficiales, el dispositivo fue localizado este jueves 6 de mayo alrededor de las 3:00 p.m., en una zona próxima al río Bogotá y a pocos kilómetros de la rampa militar de CATAM, un punto estratégico de la ciudad.
Se trataba de un sistema UAS (dron no tripulado) que había sido modificado para transportar un artefacto explosivo improvisado. Las investigaciones destacaron que el equipo contaba con un sistema de guiado por fibra óptica, una técnica poco habitual que, según expertos, podría sortear sistemas de inhibición electrónica.
Fiscalía facilitó coordenadas del posible punto de lanzamiento
La información conocida por La FM indica que la Fiscalía suministró coordenadas que permitieron ubicar el probable lugar de lanzamiento. En el sitio hallaron un cambuche improvisado y, tras un rastreo detallado, lograron recuperar el dron junto a sus componentes separados: el explosivo, la batería y el sistema de control.
El artefacto contenía aproximadamente 258 gramos de un material similar al C-4, alojado en un tubo plástico; el sistema de detonación era rudimentario, con una jeringa como activador improvisado.
Las autoridades atribuyen el hecho al GAO-r Frente Carlos Patiño, lo que refuerza las hipótesis sobre la expansión de estas estructuras hacia zonas urbanas y el uso de tecnología para perpetrar atentados.
En la operación participaron unidades especializadas de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, entre ellas el GRUIA-82 y el GRUSE-85, con apoyo del grupo antiexplosivos GRATE de la Policía Nacional. Estas unidades aseguraron la zona y desactivaron el artefacto de forma controlada.
Posteriormente, el material fue entregado al Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía para su análisis y custodia.
Antecedentes: hallazgos previos en Popayán y Apiay
Las autoridades recordaron que el 25 de abril se registraron hallazgos similares en Popayán (Cauca) y en la base de Apiay, en Villavicencio, lo que evidencia un patrón preocupante en el uso de drones con fines terroristas en distintas regiones del país.
Expertos en seguridad advierten que este tipo de tecnología representa un reto creciente, al permitir ataques a distancia con mayor precisión y menor riesgo para quienes los ejecutan.
Por ahora, las labores de inteligencia y control en Bogotá se mantienen reforzadas mientras avanzan las investigaciones para determinar si el dispositivo formaba parte de un plan mayor o si existen otras estructuras operando con el mismo modus operandi.
Las autoridades hacen un llamado a la ciudadanía para reportar cualquier actividad sospechosa, especialmente en zonas cercanas a infraestructura estratégica, mientras se fortalecen las capacidades para enfrentar estas amenazas emergentes.