Jóvenes asesinados

Edwin quería ser futbolista profesional, pero un ataque con cuchillo apagó su sueño en Bogotá

Edwin Santiago Posada, de 17 años, fue asesinado durante un partido en Ciudad Bolívar. Su familia denuncia demoras y exige justicia por el caso.

Collage Alerta - Suministrada por la familia de Edwin Santiago Posada. Edwin Santiago Posada: crimen en Ciudad Bolívar conmociona

Lo que debía ser una tarde de fútbol entre amigos terminó convertido en una tragedia que hoy enluta a una familia en Bogotá. Edwin Santiago Posada, un adolescente de 17 años que cursaba grado once y soñaba con convertirse en futbolista profesional, fue asesinado con arma blanca el pasado 23 de junio de 2026 en el parque El Muro, ubicado en el barrio Santo Domingo, en la localidad de Ciudad Bolívar.

De acuerdo con el testimonio entregado por su madre al Sistema Alerta 104.4 FM, Lizeth Posada, el joven participaba en un campeonato entre equipos del sector cuando una discusión, al parecer motivado por el resultado del encuentro, terminó en un violento ataque que acabó con su vida.

La mujer asegura que, más de un mes después de los hechos, la familia sigue esperando respuestas de las autoridades y teme que el crimen quede en la impunidad.

¿Qué pasó con Edwin Santiago Posada en Ciudad Bolívar?

Según relató Lizeth Posada, ese día Edwin salió de su casa para encontrarse con sus amigos y disputar un campeonato barrial. Antes de irse, se despidió de su mamá como cualquier otro día.

"Mami, voy a jugar con mis amigos", fueron las palabras que ella recuerda de su hijo.

Sin imaginar que sería la última conversación entre ambos, la madre le respondió que se vieran más tarde y le expresó cuánto lo quería.

Durante el torneo, el equipo de Edwin había conseguido avanzar tras ganar dos partidos consecutivos. Esa situación, según la familia, generó inconformidad entre algunos integrantes del equipo rival.

"Ellos estaban perdiendo. Mi hijo, mi hermano y los compañeros habían ganado legalmente y seguían jugando porque así era el campeonato. Los otros empezaron a reclamar que salieran de la cancha y ahí comenzó todo", explicó Lizeth.

Lo que inició como una discusión terminó, presuntamente, en un ataque con arma blanca contra el adolescente.

La madre también aseguró que ni su hijo, ni sus familiares, ni los amigos que estaban presentes conocían previamente al presunto agresor o habían tenido enfrentamientos con él.

"Nunca habían tenido problemas. Siempre jugaban fútbol y nadie entiende cómo pasó todo esto", manifestó.

Familia de Edwin denuncia demoras en la atención y pide que el caso no quede impune

Además del dolor por la pérdida, la familia denuncia presuntas fallas en la atención de la emergencia.

Según Lizeth Posada, uno de los jóvenes que acompañaba a Edwin, también herido durante el ataque, corrió hasta un CAI cercano para pedir ayuda. Allí, afirma, una patrullera les indicó que no podía abandonar el puesto de vigilancia.

"Mi hijo llegó muerto al hospital. Se demoraron casi 20 minutos en trasladarlo y esos 20 minutos le costaron la vida", aseguró entre lágrimas.

La madre considera que, de haberse activado de manera inmediata el protocolo de atención y solicitado una ambulancia, la historia habría podido tener un desenlace diferente.

Frente al avance de la investigación, indicó que existen dos personas plenamente identificadas por las autoridades y que, incluso, hubo una captura. Sin embargo, aseguró que el detenido recuperó la libertad y que el proceso judicial ha avanzado lentamente.

"Nos dicen que toca esperar. Hasta el momento no hemos recibido una respuesta concreta de la Fiscalía. Lo único que queremos es que se haga justicia por mi hijo", afirmó.

La mujer también explicó que el expediente pasó a una unidad especializada por tratarse del homicidio de un menor de edad, pero sostiene que la familia sigue sin conocer avances significativos.

Edwin soñaba con ser futbolista profesional y obtener una beca en Argentina

Más allá de las circunstancias de su muerte, quienes conocieron a Edwin Santiago Posada lo recuerdan como un joven disciplinado, cercano a su familia y apasionado por el deporte.

Su mamá contó que cursaba grado once y dedicaba gran parte de su tiempo a entrenar, convencido de que el fútbol sería el camino para cumplir sus metas.

Según relató, existía la posibilidad de acceder a una beca deportiva que le permitiera viajar a Argentina para continuar su formación como futbolista, un proyecto que representaba el mayor anhelo del adolescente.

"Él me decía: 'Mamá, me quiero ir. Quiero cumplir mi sueño'. Era un niño soñador, un excelente hijo, compañero, amigo y hermano", recordó.

Mientras intenta sobrellevar el duelo, la familia busca asesoría jurídica para impulsar el proceso y lograr que los responsables respondan ante la justicia.

El caso de Edwin Santiago Posada vuelve a poner sobre la mesa las consecuencias de los hechos de intolerancia en escenarios deportivos y las denuncias ciudadanas por la respuesta de las autoridades ante situaciones de emergencia. Entretanto, sus seres queridos insisten en que el nombre del joven no sea recordado únicamente por la tragedia, sino también por el sueño que tenía de llegar al fútbol profesional y representar a Colombia.

* Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de Alerta.