Un establecimiento que aparentemente funcionaba como taller mecánico terminó bajo la lupa de las autoridades en el centro de Bogotá. Uniformados de la Policía Metropolitana de Bogotá descubrieron un presunto desguazadero de motocicletas en jurisdicción del CAI Dorado, en la localidad de Santa Fe, donde fueron recuperadas 10 motos que, según el reporte policial, tenían denuncias por hurto, además de chasis, motores, componentes eléctricos y otras autopartes.
El hallazgo se produjo durante actividades de prevención y control adelantadas por policías de la estación de Santa Fe. De acuerdo con el teniente coronel Milton Perdomo, los uniformados observaron a un hombre en actitud sospechosa en el lugar y alcanzaron a identificar desde el exterior un motor dentro del inmueble. Cuando los policías regresaron para verificar lo que ocurría, el hombre huyó y dejó en el sitio los vehículos y elementos que posteriormente fueron inspeccionados por las autoridades. El CAI Dorado está adscrito a la Estación de Policía Santa Fe.
Policía encontró 10 motocicletas reportadas como robadas
La intervención comenzó en medio de un patrullaje rutinario. Según la versión entregada por el teniente coronel Milton Perdomo, los uniformados que recorrían la zona detectaron movimientos que llamaron su atención en un inmueble que tenía apariencia de taller. La presencia de un motor visible en el interior aumentó las sospechas y motivó una verificación por parte de los policías.
“En las últimas horas, la Policía Metropolitana de Bogotá, en la estación de Policía Santa Fe, logramos la ubicación de un desguazadero de motocicletas, en jurisdicción del CAI Dorado”, explicó Perdomo. El oficial indicó que el procedimiento surgió precisamente de las labores de vigilancia adelantadas por los uniformados en esta zona del centro de la capital.
Según su relato, el hombre que se encontraba en el establecimiento decidió escapar cuando advirtió nuevamente la presencia policial. “Cuando la zona de atención regresa inmediatamente, el ciudadano emprende la huida dejando atrás el hallazgo de 10 motocicletas, las cuales presentan su respectivo denuncio por hurto”, señaló el teniente coronel al entregar el balance inicial del procedimiento.
El sospechoso consiguió abandonar el lugar, por lo que la información suministrada no reporta una captura asociada directamente con el hallazgo. Las autoridades deberán establecer quiénes utilizaban el inmueble, cuál era su relación con las motocicletas recuperadas y si existían más personas vinculadas con las actividades que presuntamente se realizaban allí.
Taller habría sido utilizado para desarmar motocicletas hurtadas
La inspección realizada en el establecimiento permitió dimensionar lo que había en su interior. Además de las 10 motocicletas con reportes de hurto, los policías encontraron diferentes componentes de vehículos que ya habían sido separados. Entre los elementos mencionados por las autoridades aparecen chasis, motores, partes de los sistemas eléctricos y otras autopartes.
“De estas mismas, hallamos chasis, motores, algunas partes eléctricas y demás autopartes. Inmediatamente serán dejadas a disposición de la autoridad competente”, explicó Perdomo. El material recuperado deberá ser sometido a las verificaciones correspondientes para establecer su procedencia, relacionarlo con las denuncias existentes y continuar con las investigaciones destinadas a identificar a quienes estarían detrás del lugar.
La hipótesis conocida es que el inmueble habría funcionado como un desguazadero clandestino bajo la apariencia de un taller mecánico. Allí presuntamente se recibían o almacenaban motocicletas hurtadas que posteriormente eran desarmadas. Las características de las piezas encontradas serán fundamentales para que los investigadores puedan reconstruir la actividad que se desarrollaba en el establecimiento.
Este tipo de lugares resulta especialmente relevante dentro de las investigaciones contra el hurto, debido a que el robo de un vehículo puede estar relacionado posteriormente con la comercialización ilegal de sus componentes. En operativos anteriores efectuados en Bogotá, las autoridades han encontrado talleres donde motos reportadas como robadas eran desarmadas y sus piezas terminaban ofrecidas como repuestos.
Policía pide denunciar bodegas y talleres sospechosos en Bogotá
El procedimiento en Santa Fe no termina con la recuperación de los vehículos. Los elementos encontrados quedaron a disposición de las autoridades competentes y deberán formar parte de las actuaciones investigativas que permitan determinar quién tenía el control del establecimiento y cómo llegaron hasta allí las motocicletas que contaban con denuncias por hurto.
Uno de los puntos pendientes es ubicar al hombre que huyó cuando los policías regresaron al establecimiento. La versión entregada por el oficial no reporta que esta persona haya sido capturada posteriormente, de manera que cualquier eventual responsabilidad deberá establecerse en desarrollo de las investigaciones y con las garantías correspondientes.
La Policía aprovechó el procedimiento para solicitar colaboración de los habitantes del sector y de otras zonas de Bogotá. “Invitamos a la ciudadanía a que denuncie cualquier tipo de actividad sospechosa que se observe en el barrio, al 123 o a su CAI más cercano”, manifestó el teniente coronel Milton Perdomo. La Línea de Emergencias 123 también ha sido señalada oficialmente por las autoridades distritales como canal para reportar situaciones delictivas o contrarias a la convivencia.
Las autoridades buscan que información sobre establecimientos con movimientos inusuales, bodegas o negocios en los que presuntamente se almacenen vehículos o piezas de procedencia irregular pueda ser puesta oportunamente en conocimiento de la Policía. El objetivo es que sean los investigadores quienes adelanten las verificaciones correspondientes, sin que los ciudadanos se expongan intentando intervenir directamente.
El operativo deja por ahora 10 motocicletas recuperadas y numerosas autopartes bajo custodia de las autoridades, mientras continúa el trabajo para establecer quiénes estarían relacionados con el presunto desguazadero. El establecimiento estaba ubicado en la jurisdicción del CAI Dorado, perteneciente a la estación de Policía Santa Fe, en el centro de Bogotá.
La investigación deberá determinar ahora el origen de todo el material encontrado y establecer si detrás del inmueble operaba una estructura dedicada al almacenamiento o desarme de vehículos hurtados. Para los propietarios de las motocicletas recuperadas, el siguiente paso estará relacionado con los procedimientos de identificación y devolución que correspondan una vez las autoridades completen las actuaciones necesarias sobre los elementos hallados.