Este martes 16 de marzo se conoció la noticia de la aparición del ingeniero David Felipe Acosta Botina, de 27 años de edad, de cuyo rastro no se sabía nada desde el pasado 1 de marzo.
Acosta Botina había sido visto por última vez cerca de la Zona T, en el norte de Bogotá, saliendo de un casino. Su tía Jackeline Botina, en entrevista con Alerta el pasado 4 de marzo, relató que la señal celular de su sobrino dejó de captarse entre las 9:30 y 9:40 p.m. del día de su desaparición.
"De resto, no tenemos ninguna señal: no aparece en Medicina Legal ni en hospitales", dijo Jackeline en ese momento, y agregó que, después de que se perdiera el rastro de David Felipe, recibieron llamadas de supuestas extorsiones: en una, les pedían 2,2 millones de pesos, y en otra, 5 millones: "Al preguntar información que solo se sabe de él, nos dimos cuenta de que era una estafa", añadió Botina entonces.
En principio, sus familiares señalaban que el joven ingeniero habría sido víctima de una agresión, pero esta versión contrasta de forma radical con las hipótesis que manejan los investigadores de la Policía Metropolitana de Bogotá.
¿Qué hay detrás del caso de David Acosta?
Después de que se confirmara la noticia de la aparición, Piedad Edith Botina, madre del joven ingeniero, entregó algunos detalles de lo que le contó su hijo.
En entrevista con La FM, la mujer contó que David Felipe fue encontrado en una zona selvática de la costa en el norte de Colombia, a donde ella —según afirmó— viajó para recogerlo.
Según la Policía Metropolitana de Bogotá, el ingeniero se comunicó el 16 de marzo, a través de una llamada telefónica, para reportarle a su familia que se encontraba bien.
En su relato, la madre señaló que su hijo fue raptado para, según él, ser víctima de trata de personas. David Felipe, añadió ella, estuvo con más personas, entre ellas niños y niñas que supuestamente iban a ser vendidos mientras que se les maltrataban y los inducían a consumir drogas.
"Hay trata de humanos y nadie cree en eso. Por eso, no pedían rescate, no pedían nada porque no les interesaba. Él es un muchacho que es deportista, es atleta y por eso lo iban a vender para hacer trabajos forzosos".
Sin embargo, David habría recibido protección por parte de personas que se encontraban en el entorno rural donde fue hallado; entre esas personas, según su madre, había chamanes de la zona donde fue a reunirse con su hijo.
"Yo prácticamente estoy selva a dentro (...) Lo encontré en unas condiciones... sin ropa, sin zapatos, sin nada (...) Una camioneta lo recogió. Luego lo golpearon, le dieron de todo y se lo llevaron".
De acuerdo con el relato que el joven entregó a su madre, las estrategias de defensa personal, supervivencia y resistencia a condiciones extremas que aprendió en el colegio militar donde estudió le fueron de ayuda para escaparse.
Posterior a su huida, "un mexicano", que era el encargado de la vigilancia de los retenidos, fue asesinado, contó la mujer con base en lo que le dijo su hijo.
Lo que dice la Policía
El general Giovanni Cristancho Zambrano, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, ya se había referido a este caso, afirmando que David Felipe había decidido salir de Bogotá por voluntad propia, lo que contradiría la versión de la familia.
"Lo que hemos podido determinar es que es una persona que tenía deudas y también problemas en los casinos", explicó el alto oficial. "Parece que jugaba mucho y esto, desafortunadamente, se convirtió en un problema. Los dineros que debía seguramente pueden estar relacionados con un posible ajuste de cuentas", añadió el general.
"Dentro de la investigación se descarta que se tratara de un secuestro o paseo millonario. Se pudo establecer que el ciudadano tomó la decisión de salir de Bogotá bajo sus propios medios, voluntariamente. Se encuentra fuera de la ciudad", precisó el comandante de la Policía de Bogotá.
"Enfatizamos que la familia nunca recibió llamadas extorsivas y siempre tuvo acompañamiento del Gaula", concluyó.
Pero hay otra hipótesis que va más allá. Alerta conoció, por fuentes cercanas a la investigación, que el joven estaría implicado en la creación de una captadora ilegal o pirámide, con la que habrían sido estafadas más de 10 personas.
Una de las hipótesis de las autoridades es que, luego de haber captado esos millonarios recursos y ante la posible pérdida de los mismos en juegos de azar, habría tomado la decisión de salir de la ciudad.