La historia de Millonarios está inevitablemente ligada a grandes nombres del fútbol argentino. Alfredo Di Stéfano, Adolfo Pedernera, Néstor Raúl Rossi, Julio Cozzi, Amadeo Carrizo, Alfredo Castillo y un largo etcétera son más que parte de la historia del 'Embajador': se convirtieron en cimientos de su éxito nacional y renombre internacional que incluso lo llevó a ser considerado el mejor equipo del mundo, a mediados del siglo XX.
A esos nombres se sumaron otros como los de Alejandro Barberón, Alberto Vivalda y Marcelo Trobbiani, artífices de victorias y más títulos. Uno de los que todavía resuenan es el de Juan Gilberto Funes, el 'Búfalo de San Luis', quien no solo impregnó a la hinchada de la década de los 80 con el recuerdo de sus goles, sino que se convirtió en leyenda por su muerte temprana, con solo 28 años de edad.
Sin embargo, inevitablemente hay que recordar que el equipo decayó entre finales de los años 90 y principios del nuevo milenio. En ese proceso de declive también hubo quien dejó huella: Ricardo Lunari, en solo un año, también se convirtió en ídolo del equipo capitalino que resultaría subcampeón en 1996.
De ahí en adelante la historia fue muy diferente para los gauchos que se vistieron de azul y blanco en Bogotá.
Contreras, ¿el mejor argentino de Millonarios en lo que va del siglo XXI?
El siglo XXI no ha sido del todo amable con los hinchas de Millonarios. Aunque el club rompió con su sequía de títulos de más de dos décadas, los campeonatos han sido demasiado esporádicos y no ha podido consolidar una supremacía traducida en trofeos. El 2025 fue uno de los peores en muchos años, en gran parte por la pésima campaña de fichajes del segundo semestre.
Pero esto no es nada nuevo. Los errores en la confección de sus nóminas han sido una constante a lo largo de los últimos años. La primera década de los 2000 el equipo se sumió en la peor crisis institucional de su historia, lo cual le impidió hacer contrataciones consecuentes con su historia. En el camino desfilaron jugadores que ilusionaron por sus nombres, pero defraudaron con su rendimiento.
Entre los argentinos se recuerdan apellidos rimbombantes como Imboden, Perezlindo y Argüello, con poquísimo éxito. Quizá el único que sacó la cara por la bandera argentina fue Gabriel Fernández, volante creativo que parecía jugar solo en un equipo repleto de juveniles. Íngrimo, anotaba de tiro libre, armaba juego con los talentos que se animaban a servirle paredes y hasta se inspiraban cuando recibían pases geniales al vacío. Pero era tan poco lo que Millonarios podía ofrecer, que nunca consiguió ganar nada.
Después, Millonarios pareció acertar con el talento Hugo Morales, que venía de una gran campaña en Nacional. Sin embargo, dejó el equipo a mitad de temporada sin apenas haber mostrado algo de sus dotes. Luego volvió la caravana de apellidos extraños sin éxito: Sangoy, Prediger, Cochas, Astudillo, Marinelli, Boyero y Urbano, entre otros.
Maximiliano Núñez fue una de las pocas excepciones, con desborde, creatividad y algunos goles, pero tampoco levantó trofeo alguno. Fue él quien precedió a otros jugadores de buen recorrido en su país, pero en el ocaso de sus carreras: Federico Insúa y Gabriel Hauche tampoco consiguieron convencer más que por algunos destellos. Esa escasa figuración argentina parecía quebrarse con Santiago Giordana, que siempre demostró la garra y el corazón necesarios para encantar a los seguidores azules, pero la falta de victorias y otros factores han menguado esa posibilidad.
Bajo ese panorama, hasta ahora árido y agridulce, surgió Rodrigo Contreras. El de San Miguel de Tucumán ya luce como una de las mejores incorporaciones en lo poco que va del año, incluso en todo el país. Aun en el fatal arranque de torneo con Hernán Torres se notaba que el argentino era diferente, creaba opciones por sí solo, propició un gol y anotó dos más en un momento en el que nadie parecía hallarse en el campo. Su consagración definitiva fue en Medellín este miércoles, anotando dos de los 3 goles azules a Nacional, y propiciando el penal del tercero.
Con 5 goles en solo 8 partidos ya superó a los de la mayoría de sus antecesores. Está a 4 de Giordana, que lleva ya tiempo en la institución, por lo que los números lo avalan y el tiempo que le queda pinta auspicioso. La hinchada está feliz con él, pero solo esperan que no resulte tan fugaz como dos de los tres argentinos que inspiraron esta nota, que duraron muy poco en el equipo, aunque dejaran una huella imborrable en sus seguidores.