Superintendencia de Industria y Comercio

Fruver deberá pagar millonaria multa por mala papa al cobrar: no daba vueltas completas

La SIC sancionó a Jenagro 85 con una <multa de más de 133 millones de pesos.

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La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) sancionó al fruver Jenagro 85, ubicado en Bogotá, por cobrar montos superiores a los precios anunciados y por no garantizar el derecho de los consumidores a recibir vueltas correctas, prácticas que la entidad calificó como un “beneficio económico indebido”.

La decisión se adoptó tras una visita administrativa de la Dirección de Investigaciones para la Protección del Consumidor, en la que se constató el incumplimiento del régimen de protección al consumidor. Como resultado, la SIC impuso una multa de $133'452.200.

Según la Superintendencia, durante la inspección se evidenció que el establecimiento no exhibía en las cajas registradoras el aviso obligatorio de “vueltas correctas”, una obligación de información prevista en el Estatuto del Consumidor y en la Circular Única de la entidad. Estas normas establecen que los productores y proveedores deben suministrar información clara, veraz, suficiente, oportuna y visible sobre los derechos de los consumidores, especialmente en los puntos de pago.

En relación con la entrega de vueltas, la SIC señaló que la normativa dispone que el consumidor solo está obligado a pagar el precio anunciado y que “el valor del cambio o vueltas no puede ser inferior al que resulte de la transacción”. Cuando el establecimiento no disponga de las denominaciones necesarias para dar el cambio exacto, debe reintegrar al consumidor la cifra superior más cercana disponible.

Durante la verificación de las transacciones, la Dirección encontró que Jenagro 85 cobraba valores superiores a los precios anunciados y ajustaba dichas diferencias a su favor al momento del pago, “obteniendo un beneficio económico indebido”. Aunque las diferencias por operación podían ser mínimas, la SIC indicó que su repetición sistemática configuró un lucro ilegítimo que impactó directamente la economía de los consumidores.

Además de la sanción económica, la Superintendencia ordenó al establecimiento adoptar medidas internas para garantizar que, independientemente del medio de pago o de las condiciones operativas, los consumidores no paguen un valor superior al precio anunciado por los productos adquiridos.