La Alcaldía Mayor de Bogotá, a través del Instituto para la Economía Social (IPES), explicó los alcances del Decreto 117 de 2026, norma que busca organizar el espacio público y establecer lineamientos claros para la actividad de los vendedores informales en la ciudad. El tema fue abordado en una entrevista emitida por Alerta 104.4 FM, en la que participó Diana Catalina Arciniegas, directora del IPES.
La funcionaria indicó que el decreto hace parte de una estrategia integral que articula ordenamiento urbano, seguridad, salubridad y atención social, y que no pretende eliminar el rebusque, sino regularlo y ofrecer alternativas económicas a quienes dependen de esta actividad.
“Desde la alcaldía de Carlos Fernando Galán estamos trabajando para que las vendedoras y vendedores informales no estén en riesgo, para que estén seguros y cuenten con alternativas”, afirmó Arciniegas durante la entrevista.
Formalizaron el rebusque con caracterización y atención integral
Uno de los ejes centrales del decreto es la caracterización de la población vendedora informal. Según explicó la directora del IPES, en Bogotá hay más de 19.000 vendedores informales, de los cuales el 55 % se encuentra en condición de vulnerabilidad. “Estamos hablando de más de 10.489 personas”, precisó.
La funcionaria añadió que el 72 % no tiene acceso a educación formal, más del 33 % son personas mayores y alrededor del 5 % corresponde a población con discapacidad, migrantes o con enfoque diferencial. Estos datos, señaló, permiten fortalecer la capacidad institucional y diseñar respuestas ajustadas a cada realidad.
Para ello, el IPES cuenta con 100 gestores territoriales que trabajan en las calles promoviendo y socializando la oferta distrital, así como un equipo de 30 profesionales psicosociales. “La idea es brindar una atención integral, con enfoque diferencial y de género”, afirmó la directora.
Alternativas económicas y uso regulado del espacio público
El segundo eje del decreto se centra en ofrecer alternativas económicas y comerciales a los vendedores informales. Estas incluyen puntos comerciales, quioscos y mobiliario semiestacionario, como triciclos. Sin embargo, Arciniegas aclaró que el objetivo va más allá del traslado físico.
“No queremos una relación transaccional de cambiar una chaza por otra. El punto comercial es un vehículo para disminuir inequidades”, explicó. En ese sentido, se busca articular la oferta de distintas entidades del Distrito, como Integración Social, Desarrollo Económico, Cultura y Hábitat, para acompañar procesos de superación de la vulnerabilidad.
Como ejemplo, mencionó espacios como el punto comercial de la Rotonda Santa Fe, donde se garantiza una oportunidad de trabajo en condiciones de dignidad y cuidado.
Formalizaron el rebusque con reglas sanitarias y de seguridad
El decreto también establece límites no negociables, relacionados con la salubridad y la seguridad en el espacio público. Entre ellos se incluye la prohibición del uso de pipetas de gas, así como la prestación de servicios como tatuajes, piercings, odontología o barbería en vía pública.
Sobre el gas, Arciniegas explicó que desde 2018 se pasó de 5.600 pipetas a 515 actualmente, y que el Distrito trabaja en una transición hacia energías renovables. “Estamos desarrollando prototipos con panelería solar para la cocción de alimentos”, señaló.
Respecto a los servicios regulados, indicó que deben desarrollarse en marcos de legalidad e inocuidad, y que el decreto busca prevenir riesgos a la salud pública, así como el uso de niños y niñas en actividades económicas callejeras.
Ruta de atención y oportunidades laborales
Finalmente, la directora del IPES explicó cómo acceder a la ruta de atención integral, que resumió como un esquema “1, 2, 3”: formación, emprendimiento y empleabilidad.
“El 38 % de la población caracterizada quiere emprender su propio negocio, y un 5 % busca empleo formal”, indicó. Para ello, el Distrito realiza articulaciones con el sector privado, promueve el acceso a microcréditos y conecta a los vendedores con oportunidades laborales.
Arciniegas destacó casos de personas que, tras años en el espacio público, hoy cuentan con marcas registradas y espacios seguros. “Este es el momento de darnos la oportunidad de construir de manera conjunta”, concluyó.
La aplicación del decreto continuará de manera progresiva, mientras el Distrito mantiene mesas de diálogo con organizaciones de vendedores informales para ajustar su implementación en la ciudad.